El banco ganó el 38% menos en el semestre

Barclays reduce un 46% el coste de los saneamientos en España

La situación de Barclays en España comienza a estabilizarse. El banco británico anunció ayer que el saneamiento en su división española le ha costado 299 millones de libras en el primer semestre (342,5 millones de euros), una cifra que supone un descenso del 45,9% con respecto a los 553 millones de libras a que tuvo que hacer frente en el mismo periodo de 2010.

La mayor parte de los costes de reestructuración de la entidad financiera, hasta 129 millones de libras (147 millones de euros), han provenido de hecho del mercado español. Aquí, Barclays ha llegado a un acuerdo con los sindicatos para reducir un 20% el número de sucursales y recortar un 16% la plantilla. La institución británica ha dado un vuelco a su estrategia en el país tras décadas en el mercado minorista. El banco fichó recientemente a Pedro Solbes como consejero de su subsidiaria para reforzar sus planes.

Con todo, el banco comunicó que su beneficio neto del primer semestre cayó el 38% hasta 1.500 millones de libras (1.716 millones de euros) debido, fundamentalmente, al mal funcionamiento de la división de banca de inversión y a la necesidad de apartar 1.000 millones de libras (1.146 millones de euros) para hacer frente a las reclamaciones de sus clientes por la venta indebida de seguros de impago, tras un cambio en la regulación británica. Este cambio también afectó a las cuentas semestrales de Santander.

Los principales bancos británicos se han visto afectados por este cambio regulatorio y han debido descontar de sus beneficios el valor de este fondo de capital.

Las cifras, con todo, ha sido superiores a las previsiones de los analistas.

El consejero delegado de Barclays, Bob Diamond, indicó que la entidad podría suprimir este año por lo menos 3.000 puestos de trabajo, de los que 1.400 ya se han eliminado, para reducir gastos y aumentar su competitividad. Diamond constató que tras ese recorte inicial "la tendencia continuará y aumentará".

El también británico HSBC, el mayor banco de Europa, anunció ayer que eliminará 30.000 puestos de trabajo en el mundo para 2013, de los que 5.000 ya se han anunciado.