Bruselas niega tener sobre la mesa un plan de rescate para España

Zapatero retrasa sus vacaciones y el Ejecutivo descarta nuevos recortes

Los nuevos ataques especulativos que se vivieron ayer en los mercados de deuda soberana propiciaron reacciones al más alto nivel. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero decidió retrasar sus vacaciones hasta ver cómo evoluciona la situación y la Comisión Europea tuvo que asegurar, una vez más, que no está previsto un plan de rescate para España. En paralelo, el Ejecutivo descartó que sea necesario aplicar más recortes.

Los inversores parecen no querer dar tregua y ayer volvieron a sembrar serias dudas sobre las economías de España e Italia. La prima de riesgo española llegó a alcanzar la fatídica cota de los 400 puntos básicos, por lo que la reacción no se hizo esperar. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, decidió ayer retrasar sus vacaciones para seguir de cerca cómo evoluciona este nuevo episodio en la crisis de la deuda soberana, según confirmaron fuentes de Moncloa.

El jefe del Ejecutivo mantuvo en todo momento informado al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, con quien habló por teléfono para recordarle los pasos dados por su Gabinete. Zapatero tenía previsto comenzar ayer sus vacaciones en el Palacio de Doñana, pero tras conocer los nuevos datos de los mercados decidió retrasarlas indefinidamente.

El presidente también llamó al líder del PP, Mariano Rajoy, y al candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba. Además, se puso en contacto con el presidente del PNV, Íñigo Urkullu, y ya por la tarde realizó una ronda de contactos con el resto de responsables de los partidos políticos parlamentarios.

Por su parte, su equipo económico mantuvo conversaciones con los de Francia, Italia y Alemania.

Entretanto, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, aseguró a Europa Press que el hecho de que la prima de riesgo llegara a rebasar los 400 puntos básicos frente al bono alemán se produjo por circunstancias ajenas a España.

Preocupación relativa

Jáuregui explicó que la preocupación tanto del Ejecutivo español como de los gobiernos europeos es "relativa", ya que creen que se trata más bien de un fenómeno "esporádico" derivado de la situación producida en EE UU.

Al ser preguntado si esta situación financiera podría derivar en nuevos recortes, Jáuregui afirmó que "no está contemplado" porque el FMI y el Consejo Europeo "no hace todavía ni diez días han confirmado que lo que España está haciendo va en la buena dirección". Quiso dejar claro que lo que está ocurriendo "no es representativo" desde el punto de vista "cuantitativo", ya que en agosto cae la contratación en los mercados.

También la Comisión Europea quiso salir rápidamente al paso de los ataques y se mostró convencida de que las autoridades españolas están tomando las medidas necesarias para que la economía "vuelva a su cauce".

"La cuestión de un plan de rescate no está sobre la mesa, no ha sido discutido", indicó ayer en la rueda de prensa diaria la portavoz comunitaria de Mercado Interior y Servicios, Chantal Hughes.

"Estamos mirando de cerca las políticas que se persiguen en España, al igual que en otros países y no tenemos ningún motivo para pensar que la situación ha cambiado en los últimos días; así que estamos seguros de que las autoridades están haciendo todo lo necesario para que la economía vuelva a su cauce", recalcó al portavoz comunitaria, quien se refirió a Italia, también castigada ayer en los mercados, en los mismos términos.

Hughes admitió que el Ejecutivo comunitario se mantiene en permanente contacto con Roma y Madrid, por lo que insistió en que desde el punto de vista de la Comisión, "la situación económica en esos dos países no ha cambiado dramáticamente en los últimos días". "Confiamos mucho en la determinación de ambos gobiernos en acometer las reformas prometidas para lograr que sus economías vuelvan a su cauce lo más rápidamente posible", aseguró para zanjar la crisis.

Mas sí decretará ajustes para eludir el "precipicio"

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, admitió ayer que el Gobierno de CiU continuará con su política de ajustes en el próximo curso político para evitar que Cataluña caiga por el "precipicio" como ya han hecho, según recalcó, algunos países europeos.

En una comparecencia ante los medios, afirmó que la austeridad aplicada por su Gabinete es una muestra de "coraje" político, y avisó de que los ajustes en el Estado del Bienestar son fundamentales para evitar su "hundimiento", que afectaría sobre todo a las clases medias y bajas.

"No mantenemos el rumbo por capricho, sino como un servicio básico para el país. Un servicio básico es hacer las cosas bien hechas, y esto significa que no nos podemos seguir endeudando" al mismo nivel que hasta ahora, sentenció Mas, quien evitó utilizar la palabra recorte.

EE UU vota 'sí'

El Senado de EE UU respaldó ayer el acuerdo alcanzado previamente entre demócratas y republicanos para resolver la crisis de la deuda. Barack Obama, que firmó la ley, apostó por centrarse ahora en aplicar medidas que estimulen el crecimiento y generen empleo.