Anunciada para mañana

Alemania recurre a la justicia para parar la huelga de controladores

La Oficina de Seguridad Aérea presentó hoy ante el Tribunal de Trabajo de Fráncfort una petición para que dicte una medida cautelar en contra del paro convocado por el sindicato de controladores aéreos.

La Oficina de Seguridad Aérea (DFS) alemana recurrió hoy a la justicia para tratar de impedir la huelga de controladores aéreos anunciada para mañana en todo el país, que provocaría el cierre del espacio aéreo germano durante seis horas.

La DFS, de carácter público, presentó hoy ante el Tribunal de Trabajo de Fráncfort una petición para que dicte una medida cautelar en contra del paro convocado por el sindicato de controladores aéreos (GdF), informó el portavoz de la DFS, Axel Raab.

El GdF llamó ayer a los controladores a un paro mañana entre las 06.00 y las 12.00 horas locales (entre las 04.00 y las 10.00 GMT), tras rechazar la última oferta del departamento de Seguridad Aérea germano, presentada el fin de semana pasada.

La oferta de la patronal fue sometida a votación entre los 2.500 afiliados al sindicato, que la rechazaron con un 95,8 por ciento de los votos.

El ministro alemán de Transporte, Peter Ramsauer, criticó la conducta de los controladores tras el consejo de ministros de esta mañana.

"Han elegido una de las principales semanas del verano para llevar a cabo la huelga. Apelo de las manera más enfática a los controladores y a sus sindicatos a no sobrepasar la línea", afirmó Ramsauer.

"Los alemanes no se merecen esto", apostilló el ministro.

Las principales aerolíneas del país y las agencias de viajes han criticado asimismo la decisión de los controladores de ir a la huelga, apuntando que el período estival es especialmente sensible.

La huelga, la primera a escala nacional en este sector, detendría totalmente el tráfico en el espacio aéreo alemán y afectaría a los 16 aeropuertos internacionales del país.

La principal reivindicación de los controladores -sector que emplea a unos 5.500 trabajadores- es la mejora de las condiciones laborales, jornada y límite de horas extras.

La acción puede quedar neutralizada si una de las partes reclama la formación de una comisión de arbitraje en el conflicto laboral, lo que dejaría la cuestión en el aire durante semanas.