Demócratas y republicanos logran un necesario acuerdo que no satisface anadie

Acuerdo sobre la bocina para evitar la quiebra de EEUU

Estados Unidos logró hoy llegar a un acuerdo bipartidista para elevar el techo de la deuda y evitar que el país suspenda pagos el 2 de agosto, después de semanas de infructuosas negociaciones y fallidas votaciones en el Congreso.

El FMI urge a EE UU a elevar su techo de deuda para evitar la debacle
El FMI urge a EE UU a elevar su techo de deuda para evitar la debacle

"Los líderes de ambas cámaras han llegado a un acuerdo que reduce el déficit y evita la moratoria", dijo Obama en una alocución en la Casa Blanca el domingo por la noche. Este acuerdo aleja también, al menos por ahora, la posibilidad de que la economía del país se tenga que declarar incapaz de hacer frente a sus compromisos y sufra una degradación en sus calificaciones. Queda por conocer cuál será hoy la reacción de los mercados.

El acuerdo, adelantado hoy por McConnell, aumentará el techo de la deuda lo suficiente para no tener que volver a alzarlo hasta que acabe 2012, y con él las elecciones presidenciales. Este pacto, no obstante, aún tiene que ser aprobado por el Senado y por la Cámara de Representantes, donde los miembros del Tea Party y la izquierda demócrata han anunciado que se opondrán.

Según el líder republicano, el plan proyecta una reducción del déficit de tres billones de dólares en los próximos 10 años, en dos fases y con la garantía de que no habrá aumento de impuestos al menos en la etapa más inmediata.

La primera fase, explicó Obama, rebajará "alrededor de un billón de dólares en gastos en los próximos 10 años", en "recortes que ambos partidos ya habían aceptado durante el proceso" de debate sobre la deuda, y que aparcan las decisiones más polémicas para más tarde.

En un segundo paso, un nuevo comité bipartidista en el Congreso deberá emitir antes de noviembre "su propuesta para seguir reduciendo el déficit", en la que "todo estará sobre la mesa", incluidos los recortes de impuestos, explicó el mandatario.

"¿Es este el compromiso que yo hubiera preferido? No", ha confesado el presidente. "Pero es un acuerdo que permita afrontar seriamente el problema del déficit y termina una crisis que hubiera tenido efectos devastadores".

Difícil jornada

Ayer fue un día frenético en los pasillos de la Casa Blanca. Europa se despertó con la noticia de que la proximidad de un acuerdo entre los dos partidos había llevado a retrasar la votación en el Senado de la propuesta demócrata. Copn esa noticia se fue a dormir EE UU.

Los contactos se sucedieron durante la mañana y el ediodía en América. Los líderes demócratas y republicanos no solo hablaban entre sí: también con los periodistas, a los que transmitían la idea de que el acuerdo estaba cerca, casi cerrado.

Y cuando menos lo esperaba, el Senado bloqueaba el plan demócrata, aunque los dos grupos siguiesen negociando. Unas negociaciones que tendrán que proseguir durante la jornada del lunes. Los líderes de ambos bandos tendrán que someter hoy mismo este acuerdo a sus respectivos grupos parlamentarios. La esperanza pasa porque sea aprobado en ambas cámaras también hoy mismo, apenas 24 horas antes del plazo establecido para la declaración de quiebra.

No será fácil. Al menos en la Cámara de Representantes. En el Senado, la postura anunciada por Reid y McConnell permite dar casi por seguro que el acuerdo pasará con unos pocos votos en contra. Pero en la Cámara, donde el Tea Party es capaz de aglutinar a cerca de un centenar de representantes y la izquierda tiene alrededor de 70 miembros, es necesaria una votación conjunta de los moderados de ambos partidos para sacar adelante la votación.