BPA desembarcó en España en 2008

Kutxa cierra con BPA la venta de Banco Madrid por unos 100 millones de euros

Kutxa suelta lastre. La caja de ahorros guipuzcoana selló ayer la venta del 100% del capital de Banco Madrid a Banca Privada de D'Andorra (BPA) por unos 100 millones de euros. La entidad financiera andorrana ha adquirido, igualmente, por un precio no desvelado, una serie de edificios propiedad de Kutxa que habían sido arrendados a Banco Madrid para desarrollar su actividad. Entre estos inmuebles se encuentran la sede central en el paseo de la Castellana y la oficina principal de Barcelona. La operación se ha cerrado tras más de un año de negociaciones entre ambas entidades. Su retraso se ha debido a la demora de la aprobación del marco legal por el Parlamento andorrano para amparar la integración y compra entre entidades españolas y del país vecino. Además, Banco Madrid acaba de nombrar al economista José Pérez como nuevo presidente de la entidad financiera.

Banco Madrid no ha sido un buen negocio para la caja presidida por Xabier Iturbe. En 2001 adquirió la ficha bancaria a Deutsche Bank y en 2003 comenzó su actividad en el negocio de banca privada. Su modelo no ha conseguido cuajar durante estos años y sus pérdidas han sido constantes. El detonante que provocó la decisión de Kutxa de iniciar los trámites para desprenderse de su capital fue la entrada en concurso de acreedores, con un pasivo de 900 millones, de Inmobiliaria Monteverde, en la que Banco Madrid era uno de sus acreedores.

Kutxa tuvo que provisionar en 2009 más de 170 millones de euros por el crédito concedido por su filial a Monteverde. En anteriores ejercicios y, también en 2010, ha debido realizar importantes dotaciones para sanear las cuentas de Banco Madrid.

BPA desembarcó en España en 2008 tras adquirir la gestora Interdin. Está presente en Panamá y en Uruguay y en 2010 adquirió una firma mexicana.

La venta de Banco Madrid por parte de Kutxa oxigena el balance de la entidad de ahorro guipuzcoana y facilita la fusión de las cajas de ahorros vascas mediante un SIP avanzado. El banco, con sede en el paseo de la Castellana de la capital madrileña, ha requerido de importantes recursos financieros que han lastrado el balance de Kutxa.