Tribuna

Salidas realistas a la "trampa" griega

Mucho se está escribiendo sobre Grecia, especialmente tras los nuevos episodios de estrés vividos en los últimos días. El posible contagio de las tensiones soberanas a Italia y España ha acelerado la necesidad de tomar una decisión final respecto al rescate griego, minimizando así el riesgo sistémico que estos dos países tienen sobre la eurozona. Pero ¿cuál es la solución?

Grecia se encuentra actualmente en una situación que podemos denominar de 'trampa de deuda'. Este escenario se debe a que el crecimiento nominal del PIB de la economía griega no cubre a largo plazo el coste del servicio de la deuda, igual al 6,7% del PIB, ni el déficit presupuestario primario, equivalente al 9,5% del PIB. Para que esto fuera factible, el país heleno debería crecer a un ritmo nominal del 16,2%, algo que excede cualquier proyección realista, sobrepasando incluso a las economías emergentes con mejores perspectivas.

Para salir de esta trampa, manteniendo de forma sostenible en el tiempo los spreads de crédito en unos niveles razonables, se deben buscar soluciones que cubran el déficit de solvencia de la economía griega. En otras palabras: el mercado no quiere medidas que solo compran tiempo, sino respuestas orientadas a una sostenibilidad fiscal.

Desde Arcano vemos dos posibles soluciones. La primera pasa por alcanzar un equilibrio presupuestario. En este sentido, cómo se ejecute el reciente plan de ajuste de 78.000 millones de euros resultará determinante para acabar con la incertidumbre. La segunda solución consiste en reducir el pago de los intereses de la deuda a unos niveles ajustados a la capacidad de crecimiento de la economía.

Este último aspecto es el que más preocupa a los mercados en la actualidad. Grecia necesita reducir su deuda en un 60% (unos 200.000 millones de euros) para conseguir una solvencia en base al crecimiento potencial de su economía y superávit primario objetivo. Lograrlo de un modo que sea, además, políticamente posible parece complicado. La respuesta debe basarse en una fórmula doble de recompra de bonos -que no tiene el componente forzoso de una quita- y en la emisión de eurobonos por parte del European Financial Stability Facility (EFSF). Esto permitiría comprar la deuda actual con un importante descuento, reduciendo notablemente la deuda viva griega y financiándola con bonos garantizados AAA a un tipo de interés reducido. Además, esta opción supondría compartir el coste del rescate con inversores privados, con el atractivo político que ello tendría, así como un coste total fiscalmente razonable para la Unión Europea, de en torno a los 100.000 millones de euros incluido el rescate de los bancos griegos, según Barclays Capital.

Para Arcano esta es la opción más idónea, ya que reduce de forma sustancial la deuda griega y su coste de financiación a través de un mecanismo de mercado voluntario que minimiza el riesgo de reestructuración. Asimismo, el efecto que este problema puede tener sobre España e Italia -evidenciado en los últimos días- y por lo tanto sobre el resto de Europa, hacen prever que no tardaremos en conocer decisiones de calado por parte de las autoridades europeas que intenten reconducir la situación y calmar los mercados financieros.

Director de Estrategia Arcano Wealth Advisors, EAFI.