El examen, al detalle

La banca se dejaría 169.000 millones en otra gran crisis

Solo los grandes bancos mantendrían beneficios ante el escenario más adverso del test, los medianos y las cajas sufrirían fuertes pérdidas

Billetes y monedas de euro
Billetes y monedas de euro

En el escenario de mayor adversidad dibujado por la Autoridad Europea de Banca (EBA) para poner a prueba al sector, el deterioro de los activos de los bancos y cajas españoles ascendería a 168.811 millones de euros. Un impacto que dejaría las cuentas del conjunto del sistema financiero con un agujero de 13.599 millones de euros. Todas las cajas de ahorros presentarían pérdidas, por un total de 23.700 millones, mientras que el beneficio de los bancos, de 10.101 millones, estaría sustentado solo por los grandes. En concreto, la cuenta de Santander tendría 8.092 millones de superávit, la de BBVA, 6.247 millones, y las de Banca March, 97 millones. El resto de entidades entraría en déficit para finales de 2012, cuando concluye la proyección de la autoridad bancaria europea.

Un ejercicio de estrés en el que la EBA ha tensionado especialmente a España, barajando una caída del PIB del 2,1% en dos años. Un desplome solo superado en las tesis aplicadas a Portugal y Grecia. El resto de suposiciones aplicadas a España también rebasan ampliamente, por el lado negativo, el escenario promedio del resto de la UE, en cuanto a paro, caída de los inmuebles y morosidad. De hecho, el test español ha puesto el énfasis en el sector inmobiliario, que llevó al Banco de España a impulsar las primeras pruebas de resistencia en 2010, estimando que la vivienda caería un 21,9%, pese a que ya lleva un ajuste del 21,4% desde el pico de la burbuja. El único país para el que se espera un mayor descenso es Irlanda (-32,9%). La estimación para suelo e inmuebles comerciales españoles es la peor de Europa, con un desplome del 46,7%, frente al 27,8% de promedio. Las pérdidas hipotecarias, a su vez, subirían un 106,3%, cuando de todos los demás países, solo Irlanda supera el 100%.

Estas pautas, y la fuerte indigestión de ladrillo que sufre el sector financiero español, convierten al crédito inmobiliario en el más vulnerable ante una nueva recesión. De hecho, el 46,94% del deterioro que sufrirían bancos y cajas corresponde a este campo. De un lado, los préstamos a promotores arrojarían una caída de 65.901 millones, de los que 43.441 corresponderían a las cajas y 22.460 a los bancos. Una rebaja del valor de los activos inmobiliarios que se ampliaría en 13.407 millones al tener en cuenta el efecto de una nueva crisis en las hipotecas. La degradación afectaría prácticamente por igual a bancos y a cajas, con caídas de 6.907 millones para los primeros, y de 6.500 para las segundas.

La EBA también proyecta un incremento sustancial de la morosidad en el crédito al consumo y la financiación a empresas. Los aumentos esperados de pérdidas ascienden al 152,9% y el 123%, respectivamente. De esta forma, el escenario de estrés al que se somete a las firmas españolas supone unas pérdidas cuantificadas en 26.864 millones de euros para el crédito a grandes empresas, de los que de 17.077 responderían los bancos y los 9.787 millones restantes las cajas. En los préstamos concedidos a pymes, la rebaja de los activos sería de 23.381 millones, con 12.678 para los bancos y 10.634 para las cajas. El saldo de préstamo a minoristas sufriría una rebaja por valor de 28.381 millones, que absorberían principalmente los bancos, mientras el ajuste en las cajas sería de 4.708 millones.

Pese a semejante depreciación de los activos y su impacto en las cuentas de las entidades , ninguna de las firmas tendría que ampliar capital. Siempre y cuando, eso sí, culminen con éxito los procesos de recapitalización pendientes, como las inyecciones del FROB o las salidas a Bolsa. Con todo, la reforma del sector hace que el deterioro de los activos ante el peor escenario sea solo algo superior a los 157.000 millones de rebaja del test de estrés de 2010 en el escenario base. En el adverso, fue de 207.00 millones. Y eso que este año el examen ha sido más duro.

Deterioro de 1.314 millones en deuda

El escenario más negativo de las pruebas de resistencia incluye una pérdida bruta de 1.314 millones de euros en activos de deuda soberana e instituciones financieras. La cifra compara con la exposición de 6.018 millones que bancos y cajas tienen a deuda soberana de Grecia, Irlanda y Portugal.

La participación en deuda española es de 231.698 millones y el saldo total de deuda soberana mundial, de 349.993 millones.

Por otra parte, en el análisis de la EBA, las pérdidas generadas por la exposición a deuda representan, con diferencia, la partida menos significativa. Hasta el punto de que el deterioro, incluso en el escenario adverso, es irrelevante en términos de solvencia: 0,77% de los deterioros brutos totales; un 0,72% en el caso de las cajas y un 0,82% para los bancos.