A fondo

¿Por qué se estresa más a España que a Grecia?

Será el lunes próximo, una vez que se abran los mercados y se conozcan y hayan analizado los resultados de los test de estrés, cuando se comenzará a comprobar si estas pruebas a las que se ha sometido al sector financiero europeo cumplen su objetivo. Devolver la confianza al mercado tras conocer la salud de las diferentes instituciones bancarias del continente en general y de las españolas en particular, a las que se les ha sometido otra vez a unas pruebas más duras que al resto de las entidades europeas.

Los directivos de bancos y cajas españoles coinciden. "No creemos que sea tan fácil devolver la confianza. El panorama económico europeo y estadounidense está tan complicado que es difícil que los resultados de unas pruebas puedan dar un giro a la percepción que tienen los mercados", afirma un conocido banquero.

Otro ejecutivo, que como todos prefieren no identificarse, comulga completamente con esta afirmación, pero reconoce que siempre "es importante hacer ejercicios de transparencia. Si no se hicieran estos test a lo mejor las consecuencias podrían ser peores si esto es posible".

Existe un precedente de test de estrés no demasiado alentador, y que sirve de referencia a analistas y directivos de las entidades financieras para hacerse una idea de lo que se puede esperar el próximo lunes y en tres meses o seis. Hace justo un año la banca europea se sometió por primera vez a estas pruebas de resistencia para hacer públicos sus resultados. Entonces, y pese a que en España suspendieron cuatro cajas de ahorros, el mercado respondió positivamente. Parecía, sobre todo en el caso español, y pese a los suspensos que la banca española demostraba que era una de la más solvente de Europa pese al lastre del ladrillo en sus balances.

Santander y BBVA ocuparon puestos destacados en el ranking europeo de solvencia. Eran unos robles bancarios. Pero la ilusión duro poco. La banca irlandesa había pasado el corte de core capital establecido en las pruebas. Se certificaba su salud. Pero poco después se comprobó que la banca irlandesa sufría una grave enfermedad que se llevó por delante al país.

Los test de estrés no sirvieron para nada y sus resultados, positivos inicialmente, pasaron en poco tiempo a mejor vida.

De ahí que todos los directivos consultados e incluso algún que otro miembro de la Administración confiese su rechazo a que estas pruebas se repitan anualmente. Y eso sin mencionar el desgaste y el coste que tiene para los supervisores y directivos de bancos y cajas realizar estas pruebas. "Son dos meses agotadores, parece que no tienes otra cosa que hacer", se quejaba hace unas semanas el ejecutivo de un banco cuando conoció que debía modificar los datos de su banco en el test al eliminarse del concepto de capital básico las provisiones genéricas por ser un capítulo exclusivo español. La patronal bancaria europea ha pedido que no vuelvan a realizarse test de estrés.

La puntilla que faltaba para degradar más la posibilidad de que estos test de estrés devuelvan la confianza del mercado la colocó ayer Alemania, la locomotora de Europa y el país que más ha influido en la elaboración de estas pruebas en la Autoridad Bancaria Europea (EBA en sus siglas en inglés). Uno de sus principales bancos, Helaba Landesbank declaró ayer -un día antes de que se publiquen los resultados de los test- que no mostrará sus resultados. La entidad tiene un híbrido de capital llamado silencioso por el que los políticos regionales tienen el control y la EBA no lo admite como capital, como ocurre con las provisiones genéricas españolas. Y sin este híbrido el banco alemán suspende el examen. ¿Y si hicieran lo mismo los bancos españoles al no admitirle las provisiones genéricas?.

El escepticismo de los banqueros españoles hacia este examen se acrecienta más si se tiene en cuenta que las pruebas no son iguales. A España se le somete al examen más riguroso de Europa.

Las pruebas están llenas de ejemplos, algunas pueden tener justificación como la de los estrés que se realizan a las posiciones inmobiliarias de la banca española. Pero hay una que nadie ha contestado y cuya respuesta la tiene el BCE, el encargado de fijar el escenario macro para estas pruebas de resistencia. ¿Por qué es más duro el escenario macro adverso para España que para Grecia, o para el resto de los países periféricos como Portugal, Irlanda e Italia? En el escenario adverso el PIB de España se reduce un 4,6% en el acumulado de 2011 y 2012. Para Grecia es del 3,3% y la media de los países periféricos sin España es del 4,2%.

El hecho de que tampoco se estrese hasta límites de default la deuda soberana en posesión de los bancos también perjudica a la banca española y beneficia a la alemana, francesa e italiana. A diferencia de estos países la banca española tiene muy poca exposición a los bonos de Grecia, Irlanda, Italia o de Portugal. Pero eso no cuenta en estas pruebas. ¿Por qué?