Los grandes bloques han dejado de moverse

La subasta del móvil vive los minutos de la basura

A primera vista, parece impresionante. En una sola jornada se han hecho ofertas por 10 bloques que estaban vacíos. Pero solo hay cinco millones de euros más encima de la mesa y las grandes posiciones no se mueven.

Es un bloque especial. Un poco más pequeño que los demás, porque se ha hecho con las sobras de varios procesos, pero está en una banda de las consideradas más apetecibles, en la de 900 MHz, unas frecuencias de móvil muy deseadas por su calidad, que permite dar buena cobertura con pocas antenas.

Pero nadie lo quiere y todo apunta a que la subasta celular que se desarrolla en España desde finales de junio, la mayor adjudicación de espectro realizada hasta la fecha, va a terminar sin que se realice puja alguna por este bloque.

Las grandes operadoras, Movistar, Vodafone y Orange, parecen haber llegado a su límite legal de compras, ya que las reglas no les permiten acaparar más de una determinada cantidad de espectro. Y las pequeñas no deben estar dispuestas a pagar los 169 millones que se piden como precio de salida.

Y eso supone un varapalo para el Gobierno, que está viendo cómo la recaudación en la subasta del móvil está siendo inferior a la esperada. El Ejecutivo contaba con 2.000 millones, 1.800 millones en el peor de los casos, y la cuenta va por 1.590 millones.

Todo ello, a pesar de que la sesión de este jueves ha sido buena sobre el papel, ya que se han cubierto 10 bloques más que el día anterior. De 58 que salen a la venta, 44 tienen ya ofertas.

Pero los bloques importantes, los caros, no se mueven. Movistar, Vodafone y Orange están aferradas a su espectro en 800 y 900 MHz y ya no compiten entre ellas. Por eso, se han movido hacia los bloques más baratos, los de 2,6 GHz, a los que sí pueden ir sin miedo a los límites.

Y ahí es donde está la competición, pero es una que sirve de poco. Todas las ofertas que ha habido este jueves y los 10 bloques nuevos en cartera solo han reportado cinco millones más que ayer. Por mucho que siga su curso, la subasta del móvil está sentenciada; se están jugando los minutos de la basura, muy importantes para las pequeñas operadoras, porque determinarán su futuro celular, pero sin relevancia en la recaudación final.

Movistar, Vodafone, Orange, Jazztel, Ono, Telecable, R, Euskaltel, Telecom Castilla-La Mancha, Opnatel de Navarra y COTA están participando en el proceso. Todas ellas han hecho ofertas cada día de la contienda, pero los datos de Industria no desvelan qué compañía ha hecho cada puja, solo la cuantía de la mejor de ellas por cada bloque al cierre de cada sesión.