Los consejos deberán ser proporcionales

La Ley de Cajas Vascas reduce la representación pública

El Gobierno vasco aprueba el proyecto que deberá ser refrendado por el Parlamento autonómico.

El Proyecto de Ley de Cajas de Ahorros de Euskadi reduce la representación de la administración pública en sus asambleas al 40% y establece un sistema proporcional en su consejo, según ha anunciado esta mañana el consejero de Economía del Ejecutivo de Vitoria, Carlos Aguirre. El gabinete presidido por el lehendakari, Patxi López, ha dado luz verde a un proyecto que deberá ser refrendado en los próximos meses por el Parlamento vasco.

El proyecto, que según Carlos Aguirre está abierto al debate con los partidos políticos representantes en la Cámara vasca, estipula una nueva reordenación de los porcentajes de los grupos que pueden designar consejeros generales. Así las administraciones (corporaciones municipales con oficinas, entidades fundadoras, Gobierno vasco y el territorio histórico donde se ubica la sede social) cederán representantes a favor de los impositores que controlarán el 47%, los empleados de la caja (7%) y las entidades representantes de intereses colectivos el 6% restante. La asamblea se renovará en una primera fase en su totalidad para posteriormente volver al sistema de mitades.

Uno de los aspectos más significativos es la aplicación del sistema de proporcionalidad para la designación de los miembros de administración. Este sistema, ha asegurado Aguirre, garantiza la representación de todos los grupos en el máximo órgano de gobierno de las cajas. La nueva Ley "que no es un reforma", ha señalado el consejero de Economía, fija para los vocales con funciones ejecutivas criterios de preparación técnica y experiencia prevista similares a los solicitados para la dirección general (cinco años en funciones de alta administración, dirección, control o asesoramiento de entidades financieras o funciones de similar responsabilidad en otras entidades públicas o privadas de análoga dimensión).

El resultado de la renovación de las asambleas se debe trasladar de manera inmediata al consejo de un posible SIP, según el proyecto de Ley. En Euskadi ya está en camino, a falta de la aprobación por sus respectivas asambleas, el SIP liderado por BBK y en el que participan, en principio Kutxa y Vital. Aguirre ha reconocido que este capítulo puede resultar polémico si los estatutos del banco al que las cajas pueden aportar su negocio, blindan los periodos de permanencia de sus consejeros. El responsable de la cartera de Economía del Gabinete de Patxi López ha asegurado que es el Ejecutivo el que debe aprobar tanto el SIP como la filosofía de su gobierno corporativo porque los intereses de las cajas "están por encima de los estatutos del banco".