Superaviones para vips

Multimillonarios Air

De 104 nuevos superaviones 'jumbo' vendidos por Boeing, nueve han sido adquiridos por millonarios que los 'tunean' como mansiones aéreas de lujo.

A finales de este año está prevista la entrada en servicio de la última versión de un modelo de avión que, con más de medio siglo en servicio, ha sido el emblema de la aviación comercial durante décadas. Se trata del Boeing 747-8, aunque todo el mundo conoce a este gigante del aire con el apodo de jumbo.

El fabricante estadounidense se ha embarcado en la enésima remodelación de este mítico aparato para contrarrestar la puesta en escena del nuevo coloso de los cielos, el Airbus 380. Si el superavión europeo ofrece hasta 600 asientos, el nuevo jumbo es 4,1 metros más largo que sus antecesores y roza las 500 plazas.

Boeing ideó el alargamiento del fuselaje y de la vida del jumbo pensando prioritariamente en los tráficos cargueros. A pocos meses de su entrada en servicio ha vendido 114 unidades de las que 76 se dedicarán a trasladar mercancías. Los 38 aparatos restantes, dedicadas a pasaje, han sido compradas por Lufthansa, Air China, Korean Air... y por una nueva categoría de propietarios a la que se podría bautizar como Multimillonarios Air: un grupo de magnates que tienen el gusto y el dinero para pagar los aproximadamente 300 millones de euros que vale uno de estos aparatos, con el fin de convertirlos en auténticos palacios volantes.

En realidad, no es el renovado jumbo el primer avión que se ha convertido en el capricho de los más adinerados; tres o cuatro unidades de su competidor, el Airbus 380, surcan los cielos convertidos en grandes mansiones. Lo sorprendente en el caso de la última versión del 747 es que de las 114 unidades vendidas, nueve hayan sido adquiridas por vips multimillonarios para su particular uso y disfrute.

Para mostrar la importancia que estos clientes tienen en el proyecto del nuevo jumbo, uno de los cuatro clientes de lanzamiento del modelo (cuyo avión es el que aparece en la foto de arriba) es un jeque árabe cuya identidad, por supuesto, es guardada como el mayor secreto por el fabricante.

También se mantiene en la más absoluta reserva el uso y la distribución que los multimillonarios realizan en el interior de sus aparatos. Grandes salones, despachos de trabajo, dormitorios de súper lujo, bañeras de chorros... puede que sea una leyenda, pero, al parecer, un elemento recurrente es el habilitar cuadras para el transporte de caballos de recreo.

El dato de que aproximadamente el 10% de los aparatos vendidos de este coloso de los cielos vaya a ser disfrutado por adinerados no es una casualidad. Por un lado, las últimas listas de millonarios publicadas demuestran que entre 2007 y 2009 el número de grandes fortunas en el mundo creció un 8,3% y, además, el caudal de ricos había crecido en promedio un 9,7%.

No quiere ello decir que los 11 millones de multimillonarios oficiales (su patrimonio tiene que exceder de los 30 millones de dólares) puedan comprarse un jumbo. Sin embargo, y esta es la segunda razón del incremento de los superaviones para vips, Boeing se ha dado cuenta de la oportunidad de negocio y ha montado una empresa específica que se mueve por todo el mundo al objeto de detectar a los posibles compradores. El nombre de esta sociedad es Boeing Business Jet.

Pero no es solo el fabricante aeronáutico estadounidense el que ha descubierto el filón que representan los adinerados. La compañía aérea alemana Lufthansa creó hace más de una década una división especializada en tunear aviones cuyas configuraciones interiores no se pueden trabajar de manera estándar, ya que están dedicados para el uso de hombres de negocio, o porque se les encomiendan misiones gubernamentales para el transporte de hombres de Estado.

Lufthansa Technik

Fuentes de esta división de interiorismo para aviones vips, Lufthansa Technik, dijeron que son los encargados del "contrato de finalización de un Boeing 747-8 con un cliente cuyo nombre permanece de forma confidencial". Este cliente es el mismo multimillonario que colabora con Boeing en el programa de lanzamiento del nuevo jumbo. "Los trabajos de acabado interior del aparato comenzará en 2012 y Lufthansa Technik ha firmado hasta ahora tres cartas de compromiso para proyectos similares con este mismo tipo de avión", aseguraron.

Walter Heerdt, responsable de ventas de la filial de la germana, asegura que los clientes vip de la compañía no solo les encargan los trabajos de acabado de su interior. "También podremos darles servicios con mantenimiento exhaustivo, la reparación y puesta a punto durante todo el ciclo de vida del avión a través de nuestra organización de mantenimiento de aviones vips".

El directivo muestra su satisfacción por haber convertido a Lufthansa Technik en la principal empresa de adaptación del interior de grandes aviones para vips.

Pero tampoco hace ascos a la carga que supone "tunear 10 aparatos de menor tamaño" que ofrecen oportunidades de trabajo para mantener e, incluso, ampliar una plantilla 2.000 trabajadores altamente cualificados.

Clase primera

Las aerolíneas regulares mejoran la clase primera de sus aviones, como alternativa para los ricos, ante el fenómeno de los aparatos vip.

Air France: ofrece coches de lujo hasta la escalerilla del avión. Su cabina acoge ocho plazas completamente aisladas.

Lufthansa: sus pasajeros de primera cuentan con una atención a bordo de casi un tripulante por persona.

Singapore: su versión interior del Airbus 380 incluye cuatro suites en los que los clientes conservan entera privacidad.