Asistirá a juntas y podrá impugnar acuerdos

El fundador de Eulen recupera el control de Bodegas Vega Sicilia

David Álvarez Díez, fundador y máximo propietario del grupo de servicios Eulen, ha recuperado el control de la sociedad patrimonial de la familia, El Enebro, que aglutina entre otros activos a Bodegas Vega Sicilia y a Valles del Esla. El Juzgado de Primera Instancia número 53 de Madrid dictó el viernes sentencia reconociendo los derechos políticos y económicos que David Álvarez Díez, con el apoyo de sus hijos Jesús David y María José, reclamaba a sus otros cinco hijos, Pablo, Emilio, Juan Carlos, Elvira y Marta. Estos últimos forzaron hace ahora un año y medio el cese de su padre y de sus hermanos de sus cargos en el consejo de administración de El Enebro.

El fundador de Eulen, compañía que factura 1.350 millones, exigía que se le reconociera el usufructo sobre el 51% de El Enebro. Su argumento era que, aunque él y su esposa compartían bienes gananciales y a la muerte de esta el 50% de El Enebro se repartió entre sus siete hijos, se reservó el usufructo y los derechos políticos, en base a un protocolo familiar que se renovó en 2006.

El auto declara "la obligación de los codemandados de conferir a D. David Álvarez, cada uno de ellos, poder irrevocable para ejercer en su nombre los derechos políticos correspondientes a las acciones a que se refiere el pronunciamiento anterior y de que cada uno de ellos es nudo propietario". Esto le permitirá asistir a las juntas, convocarlas o impugnar acuerdos.

Fuentes próximas a los cinco hijos que no respaldan las tesis de su padre señalaron el viernes que tienen previsto recurrir la sentencia ante la Audiencia Provincial de Madrid. La resolución del conflicto, por tanto, podría tardar en llegar y aplazarse la toma del bastón de mando de David Álvarez en Vega Sicilia. Eulen, por su parte, celebró el pasado 20 de junio junta para modificar sus estatutos sociales, con la eliminación de las medidas de blindaje. Ello podría llevar a su fundador a retomar sus planes de salir a Bolsa o dar entrada a socios privados. De cualquier modo, el acuerdo entre ambas partes parece lejano, ya que fuentes próximas a la compañía aseguran que el enfrentamiento se ha agudizado en los últimos meses.

Un largo conflicto familiar

El conflicto en el seno de la familia Álvarez se remonta a finales de 2009, cuando Jesús David y María José, a instancias de su padre, solicitaron por vía judicial la celebración de una junta extraordinaria de Eulen, la sociedad cabecera del grupo. Dos meses más tarde, y tras el enfrentamiento por el control de Vega Sicilia, David Álvarez hizo valer su mayoría en el capital de Eulen (controla el 51%, junto al 14% de los dos hijos que le apoyan) para disolver el máximo órgano de gobierno y designar a dos administradores solidarios: él mismo y su hija María José.