Alguna entidad española no pasará el test

Unos 15 bancos europeos suspenderán las pruebas de estrés de este año

Unas 15 entidades de las 91 que son sometidas a los test de estrés de la UE podrían suspender estas pruebas. Así lo afirman fuentes próximas a los chequeos. Entre las entidades que no superarían el corte figurarían firmas de Grecia, Alemania, Portugal y España.

Las pruebas de resistencia a la banca son la carta de presentación que el Banco Central Europeo (BCE) y otras autoridades esgrimen ante los inversores internacionales para demostrar que la UE finalmente ha decidido ser transparente sobre la magnitud de los problemas de sus bancos. Por eso, su resultado impondrá presión sobre aquellos Gobiernos renuentes a apuntalar a las entidades incapaces de recabar capital por sí solas.

Fuentes de la eurozona señalan que la Autoridad Bancaria Europea (EBA, en inglés) publicará en apenas unas semanas que entre 10 y 15 grupos bancarios de los 91 sometidos a escrutinio habrían suspendido el examen. Se espera que haya bajas en Grecia, Alemania, Portugal y España.

Los exámenes medirán en qué medida puede resistir el core capital de las entidades distintos escenarios de caída de los precios inmobiliarios. También calculará el impacto que tendría sobre los bancos una pérdida de valor de bonos soberanos de países como Grecia. Sin embargo, los test no contemplan el impacto de una suspensión de pagos nacional ni el congelamiento del mercado interbancario.

En un paso destinado a ganar credibilidad, la EBA y el BCE presionan para que un mayor número de bancos suspenda la prueba. El pasado año no aprobaron siete.

Pronóstico de suspensos

"¿Cuántos esperamos que suspendan? Pues entre 10 y 15", señaló un alto responsable de un banco central de la eurozona.

La EBA desea que el número de entidades que no supere las pruebas se sitúe en ese nivel para demostrar que los exámenes son serios, apuntó una segunda fuente, que luego agregaba que a esta autoridad tampoco le interesan que fracasen más firmas por temor a que se desencadene una situación de pánico que intensifique la crisis de deuda soberana. En resumen, "para demostrar que es creíble, la EBA necesita que haya un número de suspensos relevante pero no sustancial", dijo la fuente.

Portavoces oficiales de la EBA, que preside el italiano Andrea Enria, declinaron hacer comentarios.

Además de su carácter técnico, los test de estrés tienen un contenido político. Mientras la EBA y el BCE buscan fracasos, los reguladores nacionales desean evitar que sus bancos aparezcan en la lista de suspendidos porque temen que, de hacerlo, daría la impresión de que ellos no han sido capaces de detectar los problemas de firmas a su cargo. Fuentes sectoriales indican que interesa mostrar suspensos repartidos por la UE, evitando que surjan muchos grupos en problemas en países débiles, como España, que podría llevar a los inversores a rehuir esos mercados.