Después del rechazo de las cuentas

El presidente del RACE retira el proyecto de venta

El presidente del Real Automóvil Club de España, Ramón García Moliner, ha retirado el proyecto que proponía la escisión del Club y venta parcial del grupo empresarial después de que las cuentas de 2010 y el presupuesto para este año fueran rechazadas.

La retirada se ha producido al término de la celebración de la asamblea ordinaria de socios del club automovilista, sin que se llegara a la asamblea extraordinaria convocada con el propósito de sacar adelante el proyecto de venta, en el que aparecía como comprador el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC).

El actual Consejo Directivo, informaron a Efe socios asistentes a la asamblea, anunció que el próximo mes de septiembre serán convocadas elecciones para la elección de un nuevo equipo directivo, un proceso demandado por una parte de los socios propietarios del RACE que ha ejercido una fuerte oposición a las pretensiones de venta del equipo de García Moliner.

En la asamblea ordinaria, las cuentas de 2010, con unas pérdida de alrededor de seis millones de euros, provocadas por las indemnizaciones de 150 despidos, fueron rechazadas, al igual que los presupuestos para 2011, por 5.935 votos frente a los 5.619 favorables.

Desde que se convocó la asamblea extraordinaria, no ha cesado la tensión entre los partidarios de la operación y los contrarios, que han alertado del riesgo de desaparición del RACE, un club centenario cuyo objetivo desde el inicio ha sido la asistencia al automovilista y que ha llegado a ejercer como cámara oficial en la regulación del tráfico en España.

Desde el primer momento se ha señalado al RACC como el principal candidato a la compra del grupo empresarial, un extremo que la dirección del RACE confirmó aduciendo que el club catalán figuraba como uno de los postores en la operación.

El proyecto de venta pretendía la escisión del RACE en dos sociedades, una para quedarse con el Club Social, el Circuito del Jarama y la Fundación, y otra para el grupo empresarial que presta los servicios de asistencia al automovilista.

La venta propuesta era del 49% del grupo empresarial, mientras el RACE se quedaba con el 51%, una cuota exigida por el consorcio ARC Europe, al que pertenece el RACE como club nacional, en compañía del resto de los clubes europeos.

El interés del RACC en esta compra se basa, según las fuentes, en que como club catalán no pertenece a ARC Europe, empresa que es de un gran valor estratégico por gestionar los grandes contratos internacionales en los que participan todos los clubes automovilistas nacionales.

De esta forma, el RACC accedía a esta estructura, al tiempo que obtenía el control de gestión del RACE, aunque este extremo, según denunció la oposición, permanecía oculto a los socios.