Máxima tensión para el bono y la prima de riesgo de Italia
En una semana, el diferencial con Alemania sube 20 puntos, el bono roza el 5% y el CDS rebasa los 200 puntos básicos
La presión sobre Italia se recrudece. La parálisis política y la debilidad de la economía empiezan a pasarle factura a Italia, que se perfila, junto a España y Bélgica, para engrosar la lista de enfermos de Europa. En una semana, el diferencial de riesgo con Alemania ha subido 20 puntos y se ha situado en 209 puntos, tras llegar el viernes a rebasar los 214 puntos, que es el máximo histórico desde la era euro. La rentabilidad exigida a los bonos soberanos a 10 años volvió a crecer ayer y llegó al 4,97%, acercándose a los máximos de marzo pasado, que a su vez suponían el nivel más alto en una década. Para completar el cuadro, los CDS (credit default swaps), o contratos de cobertura de impago, han aumentado en una semana de 175 a 202 puntos, niveles no vistos desde enero. Esto significa que cubrir una emisión de 10.000 euros en bonos italianos cuesta hoy 17 euros más. Aunque el mercado de CDS es poco líquido, sirve como referencia para pulsar la percepción del mercado.
Al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se le acumulan los problemas. A la avalancha de demandas judiciales y las recientes derrotas electorales se suman las advertencias de las agencias de calificación ante la evolución de la deuda pública. De acuerdo con Moody's, Italia solo ha recuperado "una fracción" de los siete puntos porcentuales de PIB perdidos durante de la crisis global. Moody's ha puesto en revisión para rebajar el rating a Italia y a 16 entidades del país. El hecho es que la contracción económica "ha borrado todos los esfuerzos de consolidación fiscal realizados durante la última década", explica Standard & Poor's. La agencia Fitch resalta la "debilidad de las exportaciones y la pérdida de cuota de mercado". Fitch espera un crecimiento del PIB del 1,3% en 2011 y del 2% el año siguiente, mientras que la deuda pública rebasará el 115% del PIB al menos hasta 2013, lo que invita a los analistas a la cautela sobre las cuentas italianas.
El pago de los intereses de la deuda representa el 10% de los ingresos públicos, una carga considerable y que está por encima del coste medio de los países con rating de A, que S&P cifra en el 7,5%.