Ante la petición Duran i Lleida

Zapatero rechaza que el Tesoro gestione la deuda emitida por Cataluña

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha mostrado contrario a que la Dirección General del Tesoro gestione la deuda catalana, como había pedido el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, aunque ha dicho que el Ejecutivo está abierto a la "colaboración".

"Al Tesoro lo que es del Tesoro y a las comunidades lo que es de las comunidades", ha replicado Zapatero a Durán en el debate sobre el estado de la nación, donde ha considerado "sorprendente" la petición de CiU porque supone querer que una competencia, como es la gestión de la deuda, pase al Estado.

"Es la primera vez que veo una propuesta a la inversa de lo que es habitual", ha remarcado antes de reivindicar que se respeten los diferentes ámbitos de responsabilidades.

Según ha subrayado, "el Tesoro gestiona la deuda del Gobierno de España y las comunidades deben gestionar su deuda, es un principio -ha dicho- de responsabilidad y credibilidad".

No obstante, se ha mostrado abierto a "colaborar y ayudar".

Durán había preguntado en su discurso la razón por la que la gestión de la deuda de las comunidades no va a la gestión de la Dirección General del Tesoro.

"El coste de intermediación y la sobreprima que pagan las comunidades por el riesgo que el propio Estado genera en su contra, con dudas de solvencia, lo pagan los propios ciudadanos en pérdida de bienestar", ha afirmado el portavoz de CiU, para quien sería "lógico" que las comunidades se pudieran beneficiar de sus mejores condiciones financieras.

Zapatero se ha comprometido también a cumplir con el Estatut y a pagar el importe del fondo de competitividad a Cataluña, pero ha recordado que respetar la ley supone aplicar ese fondo en 2013.

En la misma línea, ha defendido las inversiones del Estado en las infraestructuras catalanas.

Ante la petición de CiU de movilizar más crédito desde el ICO, Zapatero ha recordado que el riesgo que este organismo puede asumir tiene límites, y también ha defendido los exigentes requisitos de capital para las entidades financieras, cuestionados por los catalanes ante el estrangulamiento de la financiación a las pymes.

El jefe del Ejecutivo ha rechazado que se pueda comparar la posición del PSOE y del PP ante las reivindicaciones de Cataluña y ha recordado el apoyo del Gobierno al Estatut, su disposición a cumplir con las transferencias pendientes y a resolver los asuntos que quedaron "más en el aire" tras la sentencia del Tribunal Constitucional.

Zapatero ha aprovechado su intervención para agradecer la actitud de CiU al apoyar o abstenerse en la votación de las reformas con capacidad de diálogo y de acuerdo, a pesar de las discrepancias.

Y ha sido precisamente en su respuesta a este grupo cuando ha detallado las dos principales propuestas que ha hecho en este debate: ayudas para los hipotecados con problemas y una solución para los ayuntamientos morosos.

El jefe del Ejecutivo ha rechazado que Duran pueda calificar las reformas aprobadas de "tibias", porque son "de fondo".

Duran ha aprovechado asimismo para negar que Zapatero pagara ayer el voto de CiU en la ley que alarga la edad de jubilación con el traspaso de ocho hospitales.

"Me siento avergonzado porque es injusto que se explique ese resultado", ha asegurado, antes de recordar las aportaciones de su grupo a la norma.

Zapatero también se ha referido a este asunto y ha dicho que "es curioso" cómo ahora algunos dirigentes del PP se "rasgan las vestiduras por unos hospitales".