El dato es inferior a las previsiones

Cae la confianza de los consumidores estadounidenses en junio

La confianza del consumidor en Estados Unidos baja hasta los 58,5 puntos en junio, desde los 61,7 puntos revisados de mayo.

El índice defrauda asimismo las expectativas de los analistas, que habían adelantado que alanzaría los 61 puntos.

El resultado de junio supone encadenar dos meses de bajadas y devuelve el indicador a los niveles de noviembre de 2010, según los cálculos difundidos por la organización The Conference Board. La confianza de los consumidores de EE UU en la evolución de la economía se ve así afectada por las dudas sobre el mercado laboral.

El dato registrado en junio se debe "a la previsión menos favorable de los consumidores sobre sus condiciones actuales y el continuado pesimismo sobre los pronósticos a corto plazo", dijo la directora del Centro de Investigación sobre Consumidores de The Conference Board, Lynn Franco.

"Los consumidores valoraron menos favorablemente este mes las condiciones actuales de las empresas y del mercado laboral que en mayo, al tiempo que menos consumidores que el mes pasado prevén que las condiciones mejoren en los próximos seis meses", explicó Franco, quien sin embargo apuntó que los miedos inflacionistas se redujeron "considerablemente".

El subíndice que mide la confianza de los consumidores estadounidenses en la situación actual de la economía y en el mercado laboral bajó este mes a 37,6 puntos comparado con los 39,3 del mes precedente.

Por su parte, el subíndice que mide la confianza que manifiestan los consumidores con respecto a cómo será el panorama económico y laboral dentro de seis meses se redujo en junio a 72,4 puntos, comparado con los 76,7 de mayo.

"Dada la combinación de inquietud sobre los pronósticos económicos y los ingresos futuros, los consumidores probablemente continuarán realizando sus decisiones de gasto con bastante cautela", manifestó la experta de The Conference Board.

Estos indicadores toman como nivel de referencia (100 puntos) el registrado en 1985 y se elaboran a partir de una encuesta realizada periódicamente entre 5.000 viviendas estadounidenses.