Alemania da su apoyo al plan de Sarkozy

Francia marca el ritmo de la reestructuración griega

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, confirma que los bancos galos están dispuestas a reinvertir el 70% del capital que actualmente tienen en bonos griegos por nuevos títulos a 30 años. Una propuesta que Alemania empieza a ver con buenos ojos.

"Si". Con esta escueta respuesta Sarkozy ha confirmado lo que el diario Le Fígaro había adelantado esta mañana: las principales entidades financieras están dispuestas a prorrogar el cobro de parte de la deuda griega. El líder galo ha conseguido arrancar a los principales bancos del país el compromiso de reinvertir el 70%, y no el 100% como se planteaba hasta ahora, del capital que actualmente tienen en bonos griegos y que vencen de aquí a 2014 por nuevos títulos a 30 años. Una postura que marcará el camino a seguir por el resto de los países implicados y que Alemania aparece ver con buenos ojos.

Este plan alternativo francés, adelantado hoy por "Le Figaro", establecería que el 50 % de esos capitales se pondrían en nuevos créditos a 30 años y el 20 % restante en títulos de deuda de "cupón cero", es decir, cuyos intereses no se van cobrando conforme se generan, sino al vencimiento. En cuanto al tipo de interés, sería por una parte equivalente al que Grecia tiene que pagar a los organismos públicos que han garantizado su salvamento, y por otra variable, indexado sobre un indicador de la economía griega, como el Producto Interior Bruto (PIB).

Se trataría de evitar el carácter obligatorio para los bancos del sistema planteado hasta ahora, que implica que las entidades financieras tengan que reinvertir en deuda griega el 100 % del dinero cuando esos préstamos venzan. Como Alemania se ha negado a dar garantías para esos nuevos préstamos a los que los bancos se verían abocados, el riesgo es que las agencias de calificación consideren que no se trata de un proceso voluntario, y por tanto declaren a Grecia en suspensión de pagos.

Alemania da su apoyo al 'plan francés'

A pesar de este pacto, el dirigente francés ha aclarado que la postura de su Ejecutivo no es inmutable y que está abierto a discutir los términos de la participación del sector privado en el rescate de Grecia con el resto de países de la Eurozona. Inmediatamente después de que Sarkozy anunciase este acuerdo en conferencia de prensa en París, el portavoz del ministerio de finanzas germano, Kreienbaum Martin, ha querido mostrar el apoyo de su Gobierno. "Alemania da la bienvenida a todas aquellas iniciativas que impliquen al sector privado", ha declarado para matizar posteriormente que en el caso de las entidades bávaras el acuerdo todavía "deberá esperar", aunque ya se están llevando a cabo discusiones y analizando propuestas".

Estas reacciones se irán reproduciendo a lo largo de toda la jornada, especialmente relevantes serán las que lleguen de Roma. En esta ciudad tiene lugar hoy un encuentro entre representantes de la Unión Europea (UE) y de la banca internacional que discuten la contribución del sector privado en el segundo rescate de Grecia. Esta reunión ha sido organizada por el presidente del Comité Económico Financiero, Vittorio Grilli, en el marco de los encuentros "informales" que mantienen las autoridades de la Eurozona "con todos los actores del mercado financiero" para tener "una visión más clara" de su exposición de la deuda helena e "identificar las vías que puedan contribuir mejor al éxito" de los planes de ayuda a Atenas, según ha explicado el portavoz comunitario de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj.

La UE quiere que la banca aporte al menos 25.000 millones de euros

La UE quiere que la banca aporte al menos 25.000 millones de euros del nuevo plan de ayuda a Grecia , que ascenderá a unos 120.000 millones, para aligerar la carga de los contribuyentes, con la condición de que esta contribución no sea considerada impago por las agencias de calificación de riesgos.

Con este objetivo la semana pasada se iniciaron los primeros contactos con con bancos de Francia, Alemania, Italia, España y Holanda para llegar a un acuerdo que permita aliviar las finanzas griegas de forma voluntaria. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló el viernes que hay "buena disposición en la banca española" aunque el porcentaje de deuda griega que poseen las entidades nacionales es ínfimo comparado con el de galos y germanos que tienen más de 26.000 millones en bonos del Tesoro helenos.