Negociaciones sobre la deuda estadounidense

Obama se reunirá el lunes con los líderes del Senado para tratar del déficit

El presidente de EE UU, Barack Obama, se reunirá el lunes con los líderes demócrata y republicano del Senado para tratar sobre el recorte del déficit después de que se interrumpieran el jueves las conversaciones sobre la deuda.

En un comunicado, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó que Obama se reunirá por separado con el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, y el líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, para "abordar la situación de las negociaciones para encontrar un terreno común sobre una reducción del déficit de manera equilibrada".

Con estas reuniones, Obama pasa a implicarse directamente en las espinosas negociaciones sobre la deuda estadounidense.

El mandatario acudirá a las reuniones acompañado del vicepresidente, Joe Biden, quien encabeza la representación de la Casa Blanca en las negociaciones sobre la deuda.

Esas negociaciones quedaron interrumpidas el jueves después de que el representante republicano, Eric Cantor, decidiera abandonarlas con el argumento de que ambas partes habían llegado a un punto muerto sobre las subidas de impuestos.

La interrupción de las negociaciones se produce en un momento clave en que demócratas y republicanos intentan llegar a un acuerdo para aumentar el límite de la deuda del país antes del 2 de agosto, cuando de no lograr un consenso EE UU podría entrar en situación de impago.

Los demócratas creen necesario un aumento de los impuestos para los más ricos, mientras que los republicanos insisten en que la prioridad debe ser reducir el gasto presupuestario y rechazan con rotundidad cualquier subida en la carga fiscal a los contribuyentes.

Estados Unidos alcanzó el límite actual de la deuda, de 14.290 billones de dólares, el pasado 16 de mayo, aunque el Departamento del Tesoro indicó entonces que el país podría cumplir sus obligaciones fiscales hasta el 2 de agosto.

Sin un aumento del techo de la deuda, Estados Unidos corre el riesgo de incumplir sus obligaciones con sus acreedores y desencadenar graves consecuencias económicas para el país, según han advertido funcionarios de la Administración Obama.