La entidad se ahorrará unos 325 millones de euros en intereses

BBVA anticipa tres años el canje por acciones de sus bonos convertibles

Los inversores que compraron los bonos obligatoriamente convertibles de BBVA en septiembre de 2009 se transformarán en accionistas el próximo 15 de julio. El vencimiento estaba previsto para octubre de 2014. La entidad se ahorrará unos 325 millones de euros en intereses.

Sede BBVA en Madrid
Sede BBVA en Madrid

El banco que preside Francisco González llevará a cabo una ampliación de capital a mediados de julio de 2.000 millones de euros, equivalentes a unos 250 millones de acciones. La dilución respecto al capital actual en circulación se situará, por tanto, en torno al 5,5%. BBVA no tendrá que colocar las nuevas acciones, pues ya están colocadas. Los ahorradores que compraron los bonos necesariamente convertibles que emitió en septiembre de 2009 se convertirán obligatoriamente en accionistas de la entidad.

Hace menos de dos años, BBVA colocó en el mercado 2.000 millones de euros en bonos que pagaban un 5% anual a sus tenedores y que a los cinco años se transformarían automáticamente en acciones. Francisco González, sin embargo, ha decidido no esperar a su vencimiento y ejecutará el canje tres años y tres meses antes de la fecha de vencimiento, fijada para el 15 de octubre de 2014. Se ahorrará por tanto unos 325 millones de euros en intereses. En todo, los bonistas han cobrado ya los intereses correspondientes al año y nueve meses desde que fueron emitidos.

Ahora, eso sí, el banco deberá abonar los dividendos correspondientes a las nuevas acciones. De hecho, el próximo 10 de julio, pagará 0,1 euros por acción, un 11,1% más que el repartido en el mismo mes de 2010. La rentabilidad por dividendo estimada para BBVA con cargo a los resultados de 2011 se sitúa en el 5,4%, según las estimaciones de Factset, pero el pasado abril realizó una ampliación de capital liberada para retribuir a sus accionistas (aunque dio la opción de cobrar en efectivo) y volverá a realizar esta operación en otro de los dividendos a cuenta del beneficio de 2011.

El canje es totalmente legal. El folleto de la emisión especificaba que "una vez transcurrido el primer aniversario [...] el emisor, a sus sola discreción, podrá abrir un periodo de conversión total o parcial". "En el supuesto de conversión total, los tenedores deberán tener en cuenta que la conversión será obligatoria para todos ellos", agregaba.

La buena noticia es que, previsiblemente, los bonistas no perderán dinero. A diferencia de los bonos necesariamente convertibles del Santander o del Sabadell, el número de acciones que se se entregará por cada bono se fijará atendiendo al precio de cotización de BBVA los cinco días anteriores al 15 de julio. El precio de conversión será similar, por tanto, a la cotización en Bolsa del banco.

Si se toma como referencia el precio de cierre de ayer de la entidad -8,003 euros por título-, el número de acciones que tendría que emitir ascendería a unos 250 millones, que representarían el 5,5% del capital actual de BBVA. Los bonos necesariamente convertibles de la entidad cerraron el pasado 16 de junio -último día en que cotizaron- a un precio del 100,07% respecto al nominal de 1.000 euros. Es el único bono obligatoriamente convertible emitido por un banco que cotiza por encima del precio de colocación.

Contabilización en el capital

El Banco de España permite contabilizar los bonos obligatoriamente convertibles como capital básico (core capital) y el real decreto para devolver la confianza al sistema financiero del pasado febrero también permitía que computaran como capital principal. El único requisito es que fueran canjeados por acciones antes de 2015. Sin embargo, según las normas de Basilea III este tipo de híbridos dejará de computar como capital básico a partir de enero de 2013.

Es más, los segundos test de estrés de la banca europea no contabilizan los bonos obligatoriamente convertibles como capital computables. La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) acordó, junto con el resto de los reguladores europeos y en contra de la opinión del Banco de España, así lo ha acordado. Los test se publicarán a lo largo de julio, el día 13 según Reuters.