La UE retoma la negociación del segundo plan de rescate de Grecia
La cumbre europea que se inicia esta noche en Bruselas retomará las negociaciones sobre el segundo plan de rescate de Grecia, bloqueadas desde la semana pasada por el rifirrafe entre Atenas y la zona euro sobre el plan de ajuste necesario para liberar la quinta entrega (12.000 millones de euros) del actual plan de rescate (110.000 millones de euros).
El Gobierno griego aprobó ayer el proyecto de ley para aplicar los nuevos recortes. Y espera someterlo a votación en el Parlamento el próximo 30 de junio, justo a tiempo para que la zona euro autorice el 3 de julio la liberación de los próximos préstamos.
Con ese escenario de fondo, los líderes comunitarios abordarán hoy y mañana las nuevas necesidades de financiación de Atenas hasta finales de 2014, cifradas en torno a 130.000 millones de euros.
Fuentes diplomáticas indicaron ayer que las conclusiones de la cumbre incluirán con toda probabilidad el compromiso de la zona euro a cubrir esas necesidades con un nuevo plan que incluya la participación del sector privado (en forma de renovación de su exposición a la deuda griega).
Algunos socios, como Alemania, prefieren no reflejar en las conclusiones ese compromiso de manera explícita para mantener la presión sobre Atenas y lograr la aprobación de las medidas de ajuste.
Pero el Fondo Monetario Internacional (que aporta 30.000 de los 110.000 millones de euros del actual plan de rescate) reclama a la zona euro algún tipo de garantía política sobre la asistencia financiera a Grecia para continuar participando en los préstamos.
La zona euro intentará encontrar esta noche un equilibrio entre las concesiones al FMI y el cerco político a Atenas para que en cuatro años reduzca el déficit desde el 10,5% del año pasado a menos del 3% en 2014.
La cuota de la banca
Alemania y Holanda comenzaron las negociaciones con el sector financiero para lograr que los acreedores privados (banca y fondos de inversión) acepten colaborar en el rescate de Grecia manteniendo su exposición, lo que reduciría la factura en unos 30.000 millones.