El cálculo de Ordóñez es más de lo invertido en gasto social en 10 años
La falta de eficiencia de las cajas se come 17.000 millones de obra social
La falta de eficiencia de las cajas se come 17.000 millones de obra social

La falta de eficiencia de las cajas se come 17.000 millones de obra social

El Banco de España informó ayer de que la obra social de las cajas se habría duplicado en los últimos 10 años si estas entidades hubieran sido tan eficientes como los bancos. El supervisor estima que se han dejado de generar 17.000 millones para fines altruistas.

Decir cajas de ahorros es decir obra social. Llueva o haga sol, las cajas siempre han sostenido el mismo discurso. Su objetivo no es optimizar el beneficio para remunerar a un accionista. Su leitmotiv es trasladar a la sociedad las ganancias de su actividad. Por ese motivo, el dato que desveló ayer el gobernador del Banco de España fue un auténtico puñetazo en las costillas del sector de ahorro.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez informó durante su comparecencia ante la comisión de Economía del Congreso que la falta de eficiencia ha reducido a la mitad la obra social. "En algunas cajas se perciben serios problemas de falta de eficiencia. Yo pedí un cálculo ... sobre qué hubiera pasado si en estos últimos 10 años las cajas hubieran sido tan eficientes como los bancos", explicó el gobernador. Y remató, "la obra social hubiera sido 17.000 millones de euros mayor de lo que ha sido".

La cifra recién desvelada llama la atención porque entre 2001 y 2010 las cajas destinaron a fines altruistas 15.158 millones de euros, según datos facilitados por CECA. Consecuentemente, el importe que señala Ordóñez implica que una mayor eficiencia habría duplicado la obra social. Habitualmente, las entidades de ahorro destinan a fines altruistas un 20% de sus resultados.

A cierre del pasado ejercicio, la eficiencia de las cajas se situó en el 57,6%. Entre tanto, los bancos destinaban un 43,6% de sus ingresos a atender sus gastos. Fuentes financieras indican que el mejor ratio de la banca se debe al efecto de sus franquicias internacionales. Entre tanto, las cajas han argumentado tradicionalmente que su peor eficiencia se debe a sus esfuerzos por combatir la exclusión financiera al mantener oficinas deficitarias en zonas rurales.

Defensa de la bancarización

Durante su intervención, Ordóñez afirmó que la reforma de las cajas -que prácticamente las aboca a ser bancos- "no va en contra de la obra social. Proponemos un cambio que dé más dinero a ese fin y esto es positivo".

Ordóñez también defendió la estrategia emprendida por el Banco de España durante estos años de crisis financiera. Así, consideró más adecuado el camino de primero obligar a las entidades a sanear sus balances, participar en integraciones que les permitan lograr economías de escala, buscar inversores privados y que, solo en última instancia, el Estado apuntale los grupos financieros. El gobernador consideró que haber regado con dinero público en un principio todas las cajas habría hecho insostenible la deuda pública y habría empujado a España a un rescate como los de Grecia, Portugal o Irlanda.

Familia Botín

El Banco de España se mantiene al margen de la demanda que Anticorrupción ha abierto por presunta evasión fiscal a la familia Botín, que rige Santander y Bankinter. El gobernador estima que todavía no es necesario ni conveniente que tome cartas en este caso ni en el de Alfredo Sáenz. El consejero delegado de Santander se encuentra a la espera de un indulto tras su inhabilitación por el Tribunal Supremo.

Los políticos reclaman que vuelva a fluir el crédito

Rara es la ocasión en que los grandes partidos políticos del país se ponen de acuerdo en algo. Sin embargo, los representantes de PSOE, PP, CiU e ICV coincidieron ayer en reclamar al gobernador del Banco de España que el crédito vuelva a fluir a empresas y familias durante su intervención ante el Congreso.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez replicó que "durante 15 años las familias y las empresas se han venido endeudando sistemáticamente ... y por tanto hay que proceder a un proceso de apalancamiento".

Para el gobernador, "la caída de la demanda solvente también es un problema para bancos y cajas porque, si no dan créditos, no ganan dinero".

El responsable del supervisor recordó que en estos años también se han dispuesto algunas medidas, como las líneas ICO o la creación del Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF), para facilitar la concesión de financiación.

Fernández Ordóñez cree que España debe ser capaz de "aprovechar la recuperación económica y para eso es esencial rebajar la prima de riesgo". Las crisis de deuda soberana de Grecia, Irlanda y Portugal han disparado el diferencial de las emisiones nacionales sobre el bono alemán y para enderezar la situación hay que corregir los desequilibrios existentes. Para el Banco de España esto implica la estabilización de las finanzas públicas (sobre todo de los presupuestos regionales), la reestructuración del sistema bancario y una reforma profunda del mercado de trabajo dada la elevadísima tasa de desempleo que aqueja al país.