Ni "decirles que sí acríticamente"

Rubalcaba quiere escuchar a los indignados sin "regalarles los oídos"

Después de una noche de acampada, los indignados se reunieron en los aledaños del Congreso para protestar.

Entretanto, el Gobierno se sometía a una sesión de control en la que Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente primero, titular de Interior y candidato socialista a las generales de 2012, instó a los presentes a "respetar" al 15M, siempre que se manifieste de forma pacífica.

Desde su punto de vista, hay que escuchar las reivindicaciones de los indignados, pero sin "regalarles los oídos", "decirles a todo que sí acríticamente" ni dejar de defender el sistema de democracia representativa.

Mientras los indignados protestaban en los alrededores del Congreso, Joan Ridao, portavoz de ERC, preguntaba al vicepresidente acerca del movimiento, en la sesión del control del Gobierno. El republicano quería conocer las medidas que el Ejecutivo piensa impulsar para "apaciguar el malestar ciudadano". No mencionó de manera específica al 15M, pero Rubalcaba habló de él directamente. A su juicio, hay que "respetarlo" siempre que se manifieste de forma pacífica.

La consigna es general, se esté o no de acuerdo con las demandas que plantea el movimiento. Estas han de ser "escuchadas", pero no "instrumentalizadas" para intentar "pescar en río revuelto". El ministro aboga por no "demonizarles", lo que no significa que haya que "regalarles los oídos, no hay que decirles a todo que sí acríticamente".

Las reivindicaciones del movimiento merecen una reflexión y un análisis de sus "causas y razones" para concluir cuáles son asumibles y cuáles no, sin dejar de defender el sistema de democracia representativa y reforzando las instituciones ("los problemas de la democracia siempre se arreglan con más democracia"). Todo ello a pesar de que el ''número dos'' del Gobierno considera que algunas de las peticiones son "contradictorias entre sí".

Ridao expresó su conformidad con el punto de vista del vicepresidente; con que hay que escuchar al 15M sin "estigmatizarlo". Durante su intervención volvió a recurrir al movimiento para recordar que también demanda mejoras en la democracia representativa. De hecho, habló de una de las pancartas del entorno de la Cámara Baja, que rezaba: "Nuestros sueños no caben en una urna".

Ramón Jáuregui respaldó la opinión de Rubalcaba. El responsable de Presidencia aseguró que el Gobierno "respeta" e incluso "comprende" al movimiento, pero que hay ciertas propuestas que no pueden salir adelante. En concreto, aclaró a quienes protestan contra la crisis, la moneda y los recortes que, "fuera del euro, España va a al infierno". El ministro recordó que los orígenes del 15M coincidieron con un proceso electoral en el que "23 millones de españoles" votaron.

Ahondando en materia económica, el ministro dijo que coincide con que es conveniente que la política regule los mercados y lamentó que el Gobierno haya tenido "problemas de comunicación" con la sociedad. Según aseveró, José Luis Rodríguez Zapatero, presidente, ha defendido medidas como la tasa Tobin o la imposición de topes en los sueldos de directivos de empresas que reciben ayudas públicas.

Jáuregui agregó que la economía española ha tenido "un desplome brutal" en estos años y que los ingresos han sido coyunturales y se perdieron con el desplome del sector inmobiliario, a pesar de que los gastos eran estructurares. El ministro reconoció que hubo alegría a la hora de conceder hipotecas y que se ha creado una subcomisión en el Congreso para estudiar cómo gestionarlas. "Hay que hacer esfuerzos para no pedir tanto dinero a los mercados y hacer reformas para volver a crear empleo".

También él dijo que hay que escuchar las reclamaciones democráticas de los indignados, pero "diciéndoles la verdad" y aclarando que algunas propuestas de reforma electoral "arreglan unos problemas y crea otros". Jáuregui subrayó que los partidos son los mejores mecanismos de una democracia y que sus representantes, aunque imperfectos, son parte y reflejo de la sociedad.

Los socialistas aplaudieron la intervención del titular de Presidencia. Gaspar Llamazares, que había pedido que Jáuregui hablase, no quedó contento con la respuesta. El diputado de IU cree que ha habido un "golpe de mercado contra el estado social europeo" y aboga por "repensar" el pacto del euro y por evitar el sufrimiento que lo único que hacen es "socializar el sufrimiento".

Desde su punto de vista, "el movimiento 15M ha demostrado que los humillados no consienten, sino que reaccionan y se indignan. Si somos sensibles a las presiones de los mercados, le pido la misma sensibilidad para las reivindicaciones del movimiento. No dejemos que las ratas, en este caso los especuladores, se hagan con nuestra ciudad".

Cayo Lara recuerda sus años de luchas y reinvindicaciones

Cayo Lara, coordinador federal de IU, dijo a los indignados que tendrán que pedir disculpas por haberle increpado cuando descubran su "mochila" de años de luchas y reivindicaciones. Lo afirmó en una entrevista en Telecinco, en referencia al incidente que ocurrió el miércoles de la semana pasada, cuando el izquierdista se unió al grupo que intentaba impedir el desahucio de una familia en el madrileño barrio de Tetuán.

Los 300 manifestantes llamaron "oportunista" al coordinador y le lanzaron varios cubos de agua desde la azotea del piso donde se encontraba la vivienda que iba a ser desalojada. Una persona llegó a lanzarle un bidón. Lara recordó que sólo se sentó con ellos "para impedir que a una familia se la echara de su casa porque ha perdido el empleo y no puede pagar la hipoteca".

A pesar de los acontecimientos, Cayo Lara sigue sintiéndose "parte" del 15M, porque, como ciudadano, está "indignado" y reclama "más" democracia y "más" derechos sociales y laborales. "No me siento ajeno a ellos".