Exige más "valentía" para cambiar el mercado laboral y bajar el déficit

Las recetas del FMI para impulsar el empleo en España

El Fondo Monetario Internacional reclamó ayer al Gobierno español que profundice de forma "valiente" en las reformas en el mercado laboral para reducir sustancialmente el desempleo y propuso, entre otras medidas, flexibilizar la negociación colectiva, desligar los salarios del IPC y rebajar las indemnizaciones en los despidos.

En las conclusiones del informe anual sobre la economía española, el FMI señala que las medidas adoptadas hasta ahora van "en la buena dirección", pero recalca que los resultados logrados no han logrado crear confianza en que las mejoras que producirán sean tan fuertes como requiere la gravedad del problema.

"Los desempleados en España necesitan una mejora importante en las perspectivas de empleo, sin las cuales España podría afrontar persistentemente altas tasas de desempleo y dualidad, con una generación de jóvenes especialmente afectados por el paro y contratos temporales sucesivos.", incide. Para evitar esta situación, es necesario "reforzar y profundizar" en las reformas realizadas hasta ahora, que deben "pecar por exceso de audacia en vez de gradualismo". En concreto, incide en que la negociación colectiva debe ser "descentralizada" de forma efectiva hasta el nivel de empresa (algo que ya se ha incluido en la última reforma de la negociación colectiva) para permitir que los salarios se ajusten a las condiciones específicas de cada compañía.

Asimismo, pide que se dejen de vincular los salarios a la inflación y un abaratamiento del despido, ya que considera que las indemnizaciones siguen siendo elevadas y pueden constituir un importante factor disuasorio para el uso de los contratos indefinidos una vez que se fortalezca el crecimiento.

El informe del FMI fue valorado de forma positiva por la ministra de Economía, Elena Salgado. "Están diciendo que se siga con las reformas, que se siga pedaleando, porque si no es así, la bicicleta se cae", dijo.

El PIB per cápita, a la baja frente a la UE

La riqueza por habitante de los españoles, medida a través del PIB per cápita, volvió a caer en 2010 con respecto al promedio de la zona euro como consecuencia de la crisis económica. De este modo se situó siete puntos por debajo de la media de la eurozona y solo un punto por encima de la media comunitaria, cuando un año antes la superaba en tres puntos, según la primera estimación hecha pública por Eurostat. Pese a ese retroceso ha ganado una posición en la clasificación en detrimento de Italia, que perdió cuatro puntos en 2010 y se ha situado justo en la media de los países comunitarios.

En términos absolutos, la renta per cápita en España se elevó a 24.741 euros, lo que supone un 1,8% más respecto al nivel registrado en 2009.