Plantea que el Senado audite el gasto de las comunidades

Rosell propone una drástica reducción de funcionarios

El presidente de la CEOE pidió ayer un duro ajuste de personal también en la Administración pública, ya que, en su opinión, no es suficiente con la reducción de salarios actual.

El presidente de CEOE, Juan Rosell, flanqueado por el secretario general de la organización, José María Lacasa (a la derecha) y el presidente de Cepyme, Jesús Terciado
El presidente de CEOE, Juan Rosell, flanqueado por el secretario general de la organización, José María Lacasa (a la derecha) y el presidente de Cepyme, Jesús Terciado

Las empresas ya han despedido y ahora les toca a las Administraciones públicas. Esta es la síntesis de la idea lanzada ayer por el presidente de la CEOE, Juan Rosell, en su intervención ante la asamblea general de la patronal. Según su balance de la situación económica, el actual ajuste sobre la inversión "se puede mantener uno o dos años", pero a partir de ahora se debe sustituir "por una reducción del gasto corriente si no se quiere comprometer la recuperación económica".

Según recordó el líder patronal, las cifras que maneja el FMI indican que el déficit público estructural de España asciende a 50.000 millones de euros (cinco puntos del PIB). "Solo se puede reducir con una reforma profunda de la Administración en todos los niveles", insistió. Para ello, "no basta una reducción horizontal del salario durante un año" de los empleados públicos, como se ha hecho en 2011, sino que será necesario "reducir" en "miles" el número de trabajadores del Estado central y "otros tantos" de las comunidades que, según dijo, "no tienen competencias", tras la descentralización.

"Hay que reducir el número de empleados públicos en las actividades menos necesarias o duplicadas por otras Administraciones", continuó.

En esta línea, consideró que se deben abordar las pérdidas del sector público empresarial. Por ejemplo "los elevados déficit de las televisiones públicas que aconsejan su privatización", señaló. En definitiva, consideró imprescindible para la recuperación un adelgazamiento general del sector público, "con mucho músculo y poca grasa". Y con mejores instrumentos de control de gasto en las autonomías y municipios. Así, lanzó la idea de que el Senado se convierta en "órgano auditor y evaluador" de las regiones.

En cuanto al resto de recetas para reanimar la economía, Rosell reiteró la necesidad de dotar de más flexibilidad al mercado laboral. Algo que espera que se produzca en el trámite parlamentario de la reforma de los convenios. Y apuntó a los efectos nocivos de las cláusulas de revisión salarial, que están elevando el alza retributiva al 2,8% este año. Asimismo, volvió a exigir un abaratamiento de las cotizaciones sociales y de la fiscalidad del ahorro para crear empleo y atraer a los inversores.

Ajustes de personal también en la patronal

La asamblea general de los empresarios aprobó ayer también aplicar su propia medicina a esta organización, por lo que el responsable de las cuentas patronales, Jesús Morte, anunció que recortará su presupuesto un 10% en 2011 (tras registrar un déficit de 97.000 euros en el año 2010).

Además, impondrá "nuevas medidas de control del gasto y racionalización de infraestructuras, incluidas las de personal". Sin embargo, esta racionalización no la aplicará, al menos en sus vicepresidencias. De esta forma, la asamblea general aprobó ayer el nombramiento del presidente de la patronal andaluza, Santiago Herrero, como nuevo vicepresidente de CEOE, con lo que la organización eleva a diez el número de vicepresidencias. Herrero compitió con Rosell para suceder a Gerardo Díaz Ferrán.