Para reducir la influencia pública en su capital

Las cajas que acudirán al FROB apuran los contactos

El Banco de España no descansará este verano. Antes de que finalice el periodo estival el supervisor pretende tener finalizado el proceso de recapitalización de aquellas cajas que necesitan acudir al FROB. Estas entidades, a su vez, apuran los contactos con posibles inversores privados para que las ayudas públicas sean las menores posibles.

Las cuatro o cinco cajas, según el número facilitado por el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que deben recapitalizarse con fondos de las arcas públicas buscan aminorar el impacto que dicha factura tendrá sobre el bolsillo del conjunto de los contribuyentes.

Esperan que la factura total no llegue a los 7.000 millones de euros. Pero juegan contrarreloj y contra el viento que sopla de los mercados. De momento, el Banco de España quiere encarrilar la recapitalización de estas entidades (CAM, Catalunya Caixa, Unnim, Novacaixagalicia y con la incógnita de Caja España Duero) antes de que finalice el plazo legal fijado para el 30 de septiembre.

Unnim decidirá en los próximos días si finalmente abandona su plan de incorporarse a un SIP para ganar dimensión y de rebajar la apelación al FROB o, por el contrario, se suma a un proyecto. La entidad catalana lleva analizando varias alternativas hace meses, pero aún no ha tomado una decisión. Quiere mantener la marca y cierta independencia territorial en el caso de sumarse a algún proyecto. Banca Cívica era una de las posibles opciones manejadas en estos meses, pero no la única. También ha hablado con Cajastur, entre otras.

Otra opción es bancarizarse (ya ha aprobado crear un banco) y dar entrada más adelante a inversores privados.

Catalunya Caixa también busca inversores privados para su banco y así sumar menos capital público.

En ambos casos, no obstante, parece hacer prácticamente inevitable que el FROB entre en sus respectivos bancos y se convierta en uno de los principales accionistas, aunque sea temporal.

El Banco de España no quiere dilatar más el final de la reestructuración del sistema financiero. No pide el mercado prisa, pues hay que actuar, señala una fuente de la Administración.

Por ello, el FROB tiene previsto entrar lo antes posible en las cajas que necesiten inyección de capital público. Solo lo impiden los trámites burocráticos que las propias cajas deben abordar para bancarizarse. "El FROB solo puede entrar en un banco y su creación y el traspaso del negocio de una caja a él lleva su tiempo", señalaba ayer un directivo implicado en estos procesos de reestructuración.

La intención del supervisor es recapitalizar las dos cajas catalanas en agosto. Antes, en julio tiene previsto nacionalizar la CAM, ya que su proceso de bancarización es e más avanzado. Pero como en el caso de Unnim y Catalunya Caixa, la entidad alicantina ha contactado con dos fondos de EE UU para que se incorporen al capital del banco y, por lo tanto, que la factura de los 2.800 millones solicitados al FROB sean menores y, por lo tanto, los asientos reservados para los representantes públicos sean también menos. De prosperar la operación, las entidades norteamericanas podrían aportar unos 400 millones de euros.

Novacaixagalicia es la más rezagada en la creación de un banco. Su consejo ha retrasado en dos ocasiones la aprobación del traspaso de los activos financieros de la caja a NCG Bank. Pero parece que el jueves será el día definitivo.

El consejo de la caja gallega tiene previsto aprobar el nombramiento de José María Castellano, presidente de Ono y exvicepresidente de Inditex, presidente ejecutivo del nuevo banco. En esta reunión también se aprobará, si todo sale como está previsto en estos momentos aunque aún se sigue negociando, la segregación del negocio de la caja a NCG Bank, la composición del consejo del banco (menos politizado) y la entrada de un nuevo equipo ejecutivo.

Eso sí. La condición es que Castellano, que ya cuenta con el beneplácito del Banco de España, incorporé al capital del banco a inversores que aporten entre 400 a 600 millones de euros. Y todo parece indicar que así es. Habrá accionistas gallegos, como Manuel Jove y otras fortunas de la región y dinero de fondos estadounidenses. Menos de una decena de inversores que podrían controlar alrededor del 20% al 25% del nuevo banco, con lo que las necesidades de FROB se reducirían a menos de 1.500 millones, frente a los 2.622 millones fijados inicialmente para llegar a sumar un core capital del 10%, que se reduce al 8% con la suma de capital privado.

Una vez aprobado por el consejo la segregación del negocio queda convocar la asamblea, que ésta apruebe la operación y el tiempo de posesión de los acreedores, prácticamente un trámite burocrático, pero que se lleva entre dos a tres semanas, razón por la que el FROB no puede entrar en Novacaixagalicia hasta septiembre.

Caja España Duero también negocia contrarreloj su fusión con Unicaja. Si no llega a cuajar necesita acudir al FROB por unos 463 millones de euros. En Unicaja dicen que el calendario que manejan, que es solo orientativo, se ajusta al fijado en el decreto del Banco de España de febrero.

Unicaja juega con ventaja. Caja España Duero necesita esa fusión si no quiere que entre el FROB en su capital, mientras que la entidad malagueña, con un core capital del 13%, uno de los más altos del sistema financiero español, podría perder nuevamente esta oportunidad de crecer con una fusión y esperar a la venta de las cajas que no logren cumplir con sus planes de reestructuración.

Ya lo avisó recientemente Ordóñez, las cajas que no cumplan con los planes entregados al Banco de España serán vendidas.

Mientras, Bankia, que ha optado por recapitalizarse con capital privado, mantiene sus planes de salir a Bolsa en julio. Pretende captar entre 3.000 a 4.000 millones de euros para superar el 9% de core capital. De hecho, el objetivo es conseguir la banda alta de recapitalización.