Imperial deja de ganar 125 millones por la guerra de precios
Altadis ha sido la primera en reconocer el impacto en sus resultados de la guerra de precios. Su matriz, Imperial Tobacco, recortará su beneficio operativo anual en casi 125 millones de euros. El impacto es equivalente al resultado de la filial durante la primera mitad de su ejercicio fiscal 2011.
Toda guerra conlleva un coste y en el caso de Altadis, la dura batalla de precios en la que está inmerso el sector tabacalero va a llevarse por delante sus resultados de 2011. Su matriz, la británica Imperial Tobacco, reconoció ayer que el significativo recorte de precios que la multinacional ha llevado a cabo en las últimas semanas en España va a pasarle una factura al final de su ejercicio de 110 millones de libras, es decir, alrededor de 125 millones de euros.
"En las últimas semanas ha habido una serie de movimientos en los precios en España que ha afectado a todos los operadores", explicaba ayer la tabacalera británica, la primera en reconocer el impacto de esta guerra comercial. "Hemos actuado para proteger nuestra posición de mercado y la sostenibilidad a largo plazo de nuestro negocio en España y seguimos vigilando de cerca la situación", advierte.
Altadis ya renunció la semana pasada a ahondar la guerra que mantiene con la estadounidense Philip Morris, al mantener en 3,50 euros los precios de sus dos principales marcas: Fortuna y Nobel. Aún así Imperial asume que basándose "en los precios de venta del pasado viernes 10 de junio" estima "que para el ejercicio fiscal que termina el 30 de septiembre de 2011 el beneficio operativo ajustado derivado de España podría reducirse hasta en 110 millones de libras frente nuestras anteriores expectativas". De ellos, 40 millones de libras (unos 45 millones de euros) corresponden a un impacto puntual y no recurrente en su negocio logístico, Logista.
Su único negocio negativo
El anuncio de Imperial es significativo por varios motivos. Por un lado, el gigante británico reconoce que España es el único país donde tiene un serio quebradero de cabeza, ya que en el resto de filiales no tiene que modificar sus previsiones.
Por otro, porque la historia se repite y las cuentas de Altadis vuelven a tropezar en la misma piedra: una guerra de precios desencadenada por Philip Morris donde las rivales de la estadounidense solo pueden reaccionar a toro pasado. Ya en la guerra de precios de 2005 el perjuicio en las cuentas de Altadis fue tal que puso en bandeja la opa por parte de Imperial Tobacco.
Además, el impacto de 125 millones de euros que reconoce Imperial es especialmente relevante si se tiene en cuenta la aportación de la filial española a su balance. Durante el primer semestre del actual ejercicio fiscal (es decir, los seis meses finalizados el pasado 31 de marzo), España reportó a Imperial gracias al tabaco un beneficio operativo ajustado (antes de impuestos) de 109 millones de libras, unos 123 millones de euros, según figura en la presentación de resultados realizada en mayo.
Un año antes, la aportación semestral del negocio tabacalero español fue un 19% mayor (130 millones de libras). En cuanto al conjunto del ejercicio 2010, que Imperial cerró en septiembre, Altadis registró un beneficio operativo en España de 268 millones de libras, mientras que los ingresos netos alcanzaron los 592 millones, según la citada presentación de resultados. En concreto, esta cifra representó cerca del 8% de los ingresos netos anuales por tabaco de la multinacional.
En este primer trimestre, la cuota de mercado de Altadis en España alcanzaba el 28,2% dentro del segmento de cigarrillos rubios (un año antes era del 29,7%). Una cuota que ha podido variar significativamente en las últimas semanas.
El incierto futuro de sus cuatro centros de producción en España
Imperial Tobacco fue ayer escueto y conciso. Reconoció que la guerra de precios le ha pasado una factura de casi 125 millones de euros, pero no desveló ningún detalle sobre cómo va a hacer frente a ese elevado impacto en sus resultados anuales. Sin embargo, la sombra sobre nuevos recortes de empleo en territorio español vuelve a sobrevolar a la filial ibérica de Imperial Tobacco. Altadis posee un largo historial de expedientes de regulación de empleo y cierres de plantas de producción. El último, el de Palazuelo. La dueña de Fortuna anunció a principios de junio el cierre de su centro de transformación de tabaco negro en la localidad cacereña, previsto para el próximo mes de diciembre donde da empleo a 23 trabajadores. Actualmente, Altadis tiene en España cuatro centros de producción -ninguna otra tabacalera tiene fábricas en España- y una plantilla que supera los 1.500 empleados.
BAT descarta nuevas bajadas de precios de Lucky Strike y Pall Mall
Aunque aún es pronto para dar por finalizada la guerra de precios, algunas tabacaleras ya descartan nuevos recortes que pueden poner en peligro su rentabilidad. Es el caso de la británica BAT que descarta rebajar el precio de sus dos principales marcas: Lucky Strike (que se comercializa a 3,50 euros) y Pall Mall (3,30 euros). Según fuentes del sector, BAT comunicó ayer al Comisionado para el Mercado de Tabacos su intención de reducir alrededor de 10 céntimos algunas de sus marcas secundarias como Dunhill , Rothmans o Vogue, destinadas sobre todo a los turistas británicos. De esta forma -como adelantó CincoDías.com- mantiene sus principales enseñas en un intento de poner freno a la guerra de precios. Sobre todo porque los 3,30 euros que cuesta Pall Mall (el mismo precio que Ducados Rubio y L&M, entre otras marcas) fija el límite mínimo para que una cajetilla sea rentable.
La cifra
12.370 millones de euros es la deuda (equivalente a 10.900 millones de libras) de Imperial Tobacco. El coste de la compra de Altadis en 2008 se situó en torno a los 16.200 millones de euros.