Un 94% de los votantes se opone en referendum al plan de Berlusconi para construir ocho centrales

Italia rechaza de forma abrumadora la energía nuclear

Una vez logrado el quorum necesario para que el referendum celebrado entre ayer y hoy tuviese validez, el resultado antinuclear parecía previsible: más de un 94% de los votantes italianos ha rechazado el programa atómico de Berlusconi, siguiendo así el camino emprendido por Alemania hace dos semanas.

Angelo Bonelli, presidente del partido italiano de los Verdes, recibe una tarta de regalo mientras celebra los resultados del referendo sobre la energía nuclear
Angelo Bonelli, presidente del partido italiano de los Verdes, recibe una tarta de regalo mientras celebra los resultados del referendo sobre la energía nuclear

Un no rotundo a la energía nuclear echa por tierra el programa atómico de Silvio Berlusconi, cuyo Gobierno preveía la construcción de ocho reactores en Italia a partir de 2013. La participación de un 57% de los electores italianos ha permitido dar validez a una consulta que requería de un quorum superior al 50%. Una vez escrutado, el resultado antinuclear ha sido abrumador: el 94,35% se manifestó en favor del "sí" a la derogación de la norma que establecía la vuelta a la energía nuclear en el país transalpino.

Similar resultado registraron las otras tres consultas que se planteaban al mismo tiempo. Dos relativas a la privatización de los servicios del agua, hoy en manos de los municipios, cuya oposición ha superado el 95% y una más de cariz político sobre el llamado "legítimo impedimento" que otorga inmunidad judicial al primer ministro. En este caso, el sí a la desaparición de dicha inmunidad ha sido del 94,99%, según los datos del Ministerio del Interior italiano. La alta participación (es el primer referéndum que, desde 1995, supera el quorum) y el resultado final se consideran un plebiscito sobre Berlusconi, que perdió los feudos de Nápoles y Milán en los recientes comicios locales.

De hecho, desde los partidos de izquierda, el resultado se interpreta como "un no al Gobierno" y han pedido su disolución.

El domingo, día en que comenzó la consulta (ese día se cerró con un a participación del 41%), el primer ministro, que había invitado a los italianos a abstenerse, ya se había dado por vencido al asegurar "debemos decir adiós a la energía nuclear". Y -añadió-, "tendremos que comprometernos fuertemente con el sector de las energías renovables. Precisamente, la Bolsa de Milán lo ha interpretado como un éxito para este tipo de energías: mientras Enel ha perdido el 0,18%, su filial verde, Enel Green Power, del grupo Enel, ha avanzado el 1,67%.

El programa nuclear italiano, aprobado por el parlamento en 2009, iba a ser abordado en una primera fase por Enel, que tenía previsto construir en colaboración con la francesa EDF cuatro centrales, cuya ubicación estaba por decidir. El partido de centro-izquierda Italia de los Valores había solicitado ante el Constitucional la celebración de un referéndum que, a raíz del desastre de Fukushima, Berslusconi intentó frustrar aprobando una moratoria de un año para el mismo. Una medida similar a la que adoptó Ángela Merkel en Alemania sobre la decisión de su propio Gobierno de ampliar la vida de las centrales germanas. El Gobierno alemán optó finalmente por el apagón nuclear.

Pero Italia de los Valores recurrió hace varias semanas al Supremo, que decidió la celebración urgente de la consulta, cuyo resultado se conoció ayer.

A raíz del accidente de Chernobil (Ucrania), en 1988, otro referéndum llevó al cierre de las cinco centrales que funcionaban en el país y una sexta que estaba en construcción. Aunque este tipo de consultas tiene una validez de cinco años, la celebrada a finales de los ochenta se ha prolongado más de tres décadas.

Italia, con un mix energético desequilibrado (la mayoría de sus centrales son de gas y carbón) y una enorme dependencia de las importaciones de electricidad de Francia, tiene serias dificultades para la construcción de infraestructuras energéticas, dado el poder que tienen los municipios. De hecho, el Gobierno no ha logrado que prospere la construcción de regasificadoras, que eviten la dependencia del gas que proviene a través de tubos de Argelia y Rusia. En este último caso, el gasoducto transcurre por Ucrania, lo que supone un riesgo añadido.

Conti pide un marco estable para las renovables

Eurelectric, la asociación que agrupa a las compañías eléctricas europeas, ha exigido hoy un marco común en la Unión Europea que promueva la inversión en energías limpias. Según ha asegurado el consejero delegado de Enel, Fulvio Conti, "necesitamos inversiones masivas en nuestros sistemas energéticos para lograr los objetivos de energía y clima. Para conseguir esa inversión se requiere un marco regulatorio estable y predecible a largo plazo e igualdad de trato a los mercados que permitan premiar a los proyectos más innovadores".

Conti ha hecho estas declaraciones durante la conferencia anual de la plataforma, que se ha celebrado este año en Estocolmo y que le ha elegido nuevo presidente. También el mismo día en que se ha conocido la decisión de los italianos de dar la espalda a la energía nuclear.