Estilo de vida

Rumbo hacia un nuevo concepto de jubilación

Los 'senior resorts' ofrecen una alternativa residencial y asistencial para mayores cada vez más demandada.

Llegaron tímidamente a España hace 20 años de la mano de un grupo de escandinavos que, en plena jubilación, querían disfrutar del sol y de las comodidades que ofrecía nuestro país. Son los senior resorts, una evolución del concepto de residencia y apartamentos para personas mayores con todas las prestaciones de un hotel y con asistencia sanitaria.

Actualmente en España la oferta de este tipo de complejos residenciales se encuentra en plena fase de desarrollo. Tal es el caso del grupo Sanyres, referente en el sector de los mayores a nivel nacional, que gestiona dos senior resorts: uno en Aravaca (Madrid) y otro en Puerto Banús (Marbella), además de una extensa red de residencias.

Las viviendas están cuidadosamente estudiadas en cuanto a medidas y distribución para contribuir al máximo confort de sus propietarios o inquilinos. Disponen de baños adaptados, enchufes a la altura de la cadera, avisadores de urgencia, las últimas innovaciones en domótica, sin barreras arquitectónicas, con zonas comunes con terrazas, jardines y piscina.

"La principal diferencia es que son complejos destinados a mayores de 55 años que son independientes y en los que se restringe el acceso permanente a menores de dicha edad, con el fin de que la esencia del concepto residencial no se vea desvirtuada", explica Javier Romero, director general de Sanyres.

A finales del año pasado, la compañía adquirió Mapfre Quavitae, operación que está a punto de su formalización definitiva y que permitirá duplicar la actual dimensión de la empresa.

Por su parte, el grupo SAR dispone de la línea Adorea, con tres complejos de viviendas con servicios radicadas en Gerona, Sevilla y Benalmádena (Málaga). Son espacios para personas que en su madurez deciden vivir en su propio hogar, manteniendo la independencia y la intimidad, con todos los servicios que puedan necesitar a su alcance, tanto domésticos como hoteleros y asistenciales. La persona paga un precio base de alquiler y gastos de comunidad y contrata los servicios que quiera. Todas las viviendas disponen de un sistema de alarmas que está conectado a la recepción para atenderles las 24 horas del día, además de un servicio médico con consulta tres días por semana y enfermería.

"Coloquialmente decimos 'muchas cofias y pocas batas', para referirnos a nuestra filosofía Relais & Chateaux", reconocen desde la compañía. En las instalaciones del grupo SAR residen también personas mayores que tienen a su pareja afectada de alzhéimer. El enfermo es trasladado cada mañana a un centro de día especializado y, por la tarde, regresa al apartamento.

El grupo Ballesol cuenta con dos senior resorts: uno en la Costa Blanca, en Alicante, y otro ubicado en Valencia, ambos situados en primera línea de playa. Estos complejos disponen de servicios médicos y asistenciales, de manera que cualquier usuario puede recibir las atenciones que precise en cada momento. En caso de estar en régimen residencial, los servicios médicos de enfermería y gestión farmacéutica se encuentran incluidos, mientras que si el usuario reside en el núcleo destinado a personas totalmente independientes o en el núcleo de apartamentos vacacionales, la atención médico-asistencial es opcional.

Por otro lado, hay un área reservada para personas más dependientes, donde se concentra la mayor parte del equipo multidisciplinar que los atiende. "Para el residente de los senior resorts existe también la posibilidad de habitarlos en régimen de alquiler, ya que muchas personas los disfrutan solo en periodos vacacionales, incluso en fines de semana", apuntan. En todos los casos los precios son a partir de 2.500 euros. Sanitas Residencial y Eulen son otras compañías que están ofertando esta modalidad en los últimos años.

Un sector que goza de muy buena salud

Según diversos estudios, las previsiones de crecimiento de población estiman que en el año 2050 España será el tercer país más viejo del mundo, con un 35% de población en edad longeva. Si a esto se suma el censo de extranjeros jubilados, que se ha multiplicado, el sector presenta una positiva proyección de futuro a lo que hay que añadir el incremento de la esperanza de vida, un mejor nivel sociocultural y el aumento de mayores independientes que pueden valerse por sí mismos con buena salud, que buscan calidad de vida.

En este sentido, España está apostando fuertemente por este tipo de complejos de viviendas con servicios, porque responde a una demanda latente que poco a poco se irá consolidando.

En países del norte de Europa, Gran Bretaña, Canadá o EE UU, este negocio está muy arraigado en una sociedad que cada vez más requiere estas instalaciones.