Afirma que sus ingresos no deben proceder de los emisores que califica

La CNMV pide atajar los conflictos de interés de las agencias de rating

El presidente de la CNMV, Julio Segura, advirtió el viernes que "los conflictos de interés de las agencias de rating continuarán" mientras estas cobren de los emisores a los que evalúan. El supervisor cree que la solución es que sea el usuario quien pague, pues una agencia pública tendría problemas para criticar títulos soberanos.

La CNMV pide atajar los conflictos de interés de las agencias de rating
La CNMV pide atajar los conflictos de interés de las agencias de rating

Muchas de las reformas imprescindibles están aún en fase de elaboración, cuando no de discusión, tanto por la lentitud inherente a la modificación de las normas reguladoras, como por las importantes presiones que la industria financiera mundial está llevando a cabo en contra de todas las reformas", aseguró el viernes el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Julio Segura. "Espero que no se apague el impulso reformador. Nos va en ello sufrir o no otra crisis", argumentó. Entre las prioridades pendientes de combatir, destacó la erradicación de "los conflictos de intereses de las agencias rating".

"Las dudas sobre el comportamiento de las agencias se remontan a crisis anteriores", argumentó Segura, señalando que "pese a ello, se les ha otorgado incluso un papel de instrumento regulador", dado que "se exige cierto nivel en sus calificaciones para poder emitir ciertos productos". La fiabilidad de estas evaluaciones, sostuvo el presidente del supervisor bursátil, "es muy dudosa". Algo que quedó demostrado cuando horas antes de la quiebra de Lehman Brothers, el hito que marca el inicio de la actual crisis, Standard & Poor's, Fitch y Moody's daban las notas más altas a la citada entidad.

El principal problema con este "tripolio", como calificó Segura a las tres agencias que se reparten el 95% del mercado, "es que están inmersas en un conflicto claro de intereses en la medida en que la mayor parte de los ingresos" que reciben "provienen del asesoramiento y el diseño de emisiones de sociedades y activos que luego califican".

El presidente del supervisor bursátil, que intervenía en la presentación del libro Un siglo de historia del sistema financiero español en el Banco de España, avaló los avances regulatorios que ha iniciado la Unión Europea creando una agencia supervisora de los mercados financieros que vigilará la actividad de estas agencias e investigará el origen de sus retribuciones. "Pero el conflicto de intereses continuará presente, aunque pueda suavizarse por la vía de la transparencia de los ingresos, en tanto los ratings sean pagados por los calificados y no por los usuarios", vaticinó.

El responsable de la CNMV alegó que probablemente sería mejor actuar por esta vía que promoviendo una agencia pública de calificación, como se ha propuesto la Unión Europea. Desde su punto de vista, un ente público tendría complicado demostrar "su independencia respecto a los Gobiernos cuando se tratase de calificar, no solo deuda pública, sino también emisiones de determinadas empresas importantes con problemas".

Otras reformas

Segura también apuntó otras vías de actuación en las que, a su entender, todavía hay camino por recorrer. En primer lugar nombró la regulación de los fondos cotizados ETF (exchange trade fund), especialmente de su variable sintética, ligada a derivados financieros. En esta misma línea, apostó por elevar el control sobre los CDS (credit default swaps), que en palabras de Angela Merkel suponen "hacer un seguro sobre la casa del vecino para ganar dinero quemándola".

Por otra parte, Segura aseveró que habría que replantear la eficacia de los sistemas de HTF (high trade frequency), que son los modelos de negociación automatizada mediante algoritmos, en los que las órdenes de compra y venta de valores se producen "en menos de un segundo". Para Segura, ha quedado demostrado que los HTF no aportan, sino que restan, liquidez al mercado.

Guerra por el pasivo

González-Páramo, consejero del BCE, alertó el viernes de los peligros que conlleva la guerra de los depósitos, pues una "oferta excesiva que no está basada en la fortaleza del balance y del modelo de negocio puede aumentar significativamente la asunción del riesgo bancario".