Hacienda vuelve a abrir una inspección fiscal al fabricante de baterías

La Agencia Tributaria reclama 40 millones a Tudor

La Agencia Tributaria vuelve a desconfiar del pago de impuestos de la filial española de la estadounidense Exide Technologies: ha abierto una inspección fiscal sobre las cuentas entre 2007 y 2010. La cantidad exigida podría ascender a 27,6 millones.

La Agencia Tributaria ha comunicado a la compañía estadounidense Exide Technologies, la propietaria del fabricante de baterías Tudor, que va auditar las cuentas de la filial española relativas a los ejercicios fiscales comprendidos entre 2007 y 2010, según comunicó la multinacional al regulador bursátil estadounidense (SEC, por sus siglas en inglés) en un hecho relevante. La compañía rehusó dar su versión de los hechos.

La compañía estima que esta nueva inspección fiscal podría ascender a 40 millones de dólares (27,6 millones de euros al cambio actual), según la evaluación inicial llevada a cabo por los asesores de la multinacional. La compañía tiene previsto recurrir en cualquier caso el resultado de la inspección de la Agencia Tributaria y, sobre todo, lograr que el pago al que se vea obligado se pueda ser diferido. "Resultados negativos de una o varias de estas auditorías podrían tener afectar de forma adversa la condición financiera y de negocio de la compañía, a su flujo de caja o al resultado de las operaciones". Exide cuenta con cuatro plantas en España (Azuqueca de Henares, San Esteban de Gómez, La Cartuja y en Manzanares).

Esta no es la primera vez que la filial española de Exide se encuentra en una situación similar. Durante el ejercicio 2009, la Agencia Tributaria abrió una investigación para aclarar si la compañía ha abonado de forma correcta los Impuestos de Sociedades de los años 2003, 2004, 2005 y 2006 y el IVA y el e IRPF de los años 2004 y 2005.

La compañía comunicó recientemente al regulador estadounidense un beneficio neto de 26,44 millones de dólares (18,22 millones de euros) en su ejercicio fiscal 2011 (finalizado el 31 de marzo), frente a unas pérdidas de 11,81 millones de dólares (8,13 millones de euros) en el anterior. En España, los ingresos cayeron por tercer año consecutivo: de 242,08 millones de dólares (166,88 millones de euros) en 2010 a 231,3 millones en 2011 (159,5 millones de euros).