Ordóñez urge a las cajas a que cierren su fusión este año
El supervisor quiere que concluyan el ajuste de oficinas y red y terminen su integración tecnológica y comercial
No hay tregua. Si hace un año estaba previsto que las cajas en proceso de fusión contarían con entre tres y cinco años para realizar sus ajustes de personal, cierre de oficinas e integración tecnológica y comercial, ahora el mensaje es otro. Todo debe concluir en los próximos meses. El Gobierno y el Banco de España están metiendo prisa a las entidades para que su reestructuración haya finalizado por completo este mismo año. Todo un récord si se tiene en cuenta que los procesos de integración realizados por los bancos hace una década se prolongaron casi cuatro años. "No se quejan los mercados de que la reestructuración de las cajas se está llevando a cabo muy lentamente. Se reclamaba agilidad y rapidez, pues ahí está". Así justificaba hace unos días una fuente del sector las exigencias del Banco de España.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también hizo ayer referencia a esta urgencia al señalar en el Congreso que espera que la reestructuración de las cajas esté terminada en los dos próximos meses.
El Banco de España cuenta con otro aliado para reclamar a las cajas rapidez: la CECA. Los responsables de la confederación también se están encargando en los últimos meses de lanzar este mensaje. "La reestructuración con su ajuste de personal, oficinas e implantación informática y comercial deben haber finalizado este año", es el rezo que van transmitiendo, según explican varias fuentes del sector.
Este mensaje va unido a otro complementario. Hay que agilizar la reestructuración y ampliar el ajuste. De ahí que gran parte de las cajas que ahora se encuentran a través de sus SIP en procesos de reducción de plantilla y oficinas hayan aumentado el número de salidas con ERE. Hasta marzo han salido del sector 3.300 empleados. Además, desde principios de 2009 el recorte ha sido de 9.631 empleados. En cuanto a oficinas, desde enero de 2009 hasta el pasado marzo se han clausurado 2.593 sucursales. De ellas, 863 en el primer trimestre.
Casi todas las cajas también se han remangado para terminar su integración tecnológica, algo que en muchas ocasiones no es tan sencillo si no se quiere interrumpir su actividad diaria con el consiguiente perjuicio para el cliente. Bankia, Banca Cívica, NCG, Catalunya Caixa, el SIP de Cajastur o BMN son algunos ejemplos del giro que ha dado en el último mes los avances de sus respectivas integraciones. En el caso de Caja España y Duero y Unicaja, en proceso de fusión, también ha sido necesaria la mediación del Banco de España para que se agilizase el calendario.