Apuesta por desligar los sueldos del IPC

La patronal de banca busca reducir el salario variable y congelar dos años el fijo

La patronal de los bancos propuso ayer a los sindicatos firmar un convenio de cuatro años que reduzca los complementos salariales. El fijo se congelaría los dos primeros años y podría subir moderadamente luego, pero desligado del IPC.

El presidente de la AEB, Miguel Martín
El presidente de la AEB, Miguel Martín

Hace ahora un mes, los representantes de los bancos españoles se sentaron con los sindicatos para plantear que el nuevo convenio que están negociando debe recoger "sacrificios" acordes con la crisis que sacude al sector. No especificaron más. En la reunión de ayer, la Asociación Española de Banca (AEB) comenzó a dibujar cuál es su idea de los esfuerzos necesarios: conlleva congelar el salario fijo y rebajar las retribuciones variables.

La propuesta patronal, a la que ha tenido acceso CincoDías, habla de un convenio de cuatro años en el que se aplicaría una congelación salarial para 2011 y 2012, y la "posibilidad de un incremento moderado" para los dos ejercicios siguientes, "sin vinculación al IPC". Por el momento, no obstante, parece descartado que se opte por atar los sueldos a la productividad, como viene defendiendo la canciller Angela Merkel, dada la dificultad para medir esta variable. En este sentido, la patronal de las cajas de ahorros ha propuesto que los sueldos vayan ligados a algún criterio de rentabilidad (el beneficio por activos, en concreto). Los representantes de los bancos han rehusado especificar si esta es su intención.

Desde CC OO y UGT rechazan de plano este planteamiento, pues si bien las plataformas están dispuestas a aceptar cierta contención salarial en inicio, exigen a cambio un compromiso de recuperación del poder adquisitivo perdido -en función de la inflación- para el final del convenio.

Para la AEB, sin embargo, la reducción de costes debe afectar también a los complementos salariales. Así, durante la cita de ayer, los bancos abogaron por acabar con las alzas de sueldo por trienios, "suprimir los ascensos por antigüedad", congelar las pagas por beneficios, eliminar las bonificaciones por productividad y simplificar las categorías profesionales.

Asimismo, la patronal quiere aumentar la flexibilidad en cuanto a horarios y a distribución geográfica de sus empleados, para tener una mayor libertad a la hora de reorganizar sus oficinas.

La parte sindical rechazó ayer el planteamiento de la banca, que consideran "inaceptable". CC OO y UGT mostraron a comienzos de la negociación que están abiertas a aceptar esfuerzos de cara a superar la crisis del sector. Su disposición a negociar, no obstante, pasa por lograr un compromiso de mantenimiento del empleo por parte de la patronal, y por fijar procedimientos de ajuste "no traumáticos" para aquellas entidades que se vean en la necesidad de reducir plantilla.

La negociación del convenio, que afecta a unos 120.000 trabajadores en todo el país, continuará a finales de mes.