El crudo alcanza otra vez los 118 dólares

La OPEP rechaza elevar la producción y encarece el precio del petróleo

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) rechazó ayer la propuesta de Arabia Saudí de elevar la producción de petróleo. El mercado reaccionó de inmediato y el precio del crudo llegó a encarecerse un 1,5%, hasta los 118,6 dólares.

Las presiones inflacionistas derivadas de las materias primas no se detienen. El último episodio se vivió ayer en la 159 conferencia ministerial de la OPEP, organización que agrupa a los principales productores de petróleo y que decidió mantener la producción en su nivel actual ante la falta de acuerdo de sus integrantes. La mayoría de miembros reunidos en Viena rechazaron la petición de Arabia Saudí que, presionada por Estados Unidos, instó a incrementar el bombeo de petróleo en 1,5 millones de barriles diarios. Ante esta situación, la cotización del crudo mantuvo la senda alcista que registró en la sesión anterior, en la que el mercado ya preveía que la OPEP no alcanzaría un acuerdo.

El precio del barril de Brent escaló un 1,5% y llegó a superar los 118 dólares aunque cerró finalmente en 117,8. Más allá de los incrementos de las últimas sesiones, el petróleo se mantiene en unos niveles históricamente altos tras las revueltas en los países árabes y la guerra civil en Libia, donde el dictador Muamar Gadafi se mantiene en el poder pese a las presiones de los países desarrollados. En los últimos doce meses, el petróleo se ha encarecido un 63%, lo que provoca fuertes presiones inflacionistas en la Unión Europea y Estados Unidos.

"Hemos sido incapaces de llegar a un acuerdo", declaró el ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Ali Al-Naimi, tras abandonar una reunión que calificó como "una de las peores".

Seis votos en contra

La intención de Arabia Saudí de elevar la producción se encontró con el rechazo frontal de Argelia, Libia, Angola, Ecuador, Venezuela, Irak e Irán, seis de los doce miembros de la OPEP. Se trata de una decisión que ilustra el rechazo de estos países hacia la política exterior estadounidense, partidaria de derrocar a Gadafi.

En cualquier caso, tanto Estados Unidos como la Unión Europea temen que las tensiones inflacionistas derivadas de las materias primas afecten a la recuperación económica. El IPC en la zona euro alcanzó el 2,7% en mayo según el indicador adelantado por Eurostat, un nivel alejado del 2% que fija como objetivo el Banco Central Europeo (BCE).

De hecho, los analistas dan por descontado que la institución monetaria elevará el precio oficial del dinero antes de que finalice el año. Actualmente, los tipos se encuentran en el 1,25%.

España, uno de los países de la UE que más problemas tiene para afianzar la recuperación económica, le perjudica especialmente este escenario. Un incremento del precio del dinero desincentiva la inversión y el consumo, dos variables que la economía necesita más que nunca para dejar la crisis atrás.