Marlboro se coloca solo 50 céntimos sobre el umbral de rentabilidad

Philip Morris acentúa la guerra del tabaco y baja precios de nuevo

Nueva vuelta de tuerca. Philip Morris marca de nuevo la agenda del sector tabaquero en España con una tercera bajada de precios de sus marcas. El movimiento, que deja la cajetilla de Marlboro en un precio de 3,85 euros, 15 céntimos menos, es llevar "la tensión en el sector al límite", aseguran fuentes de la industria.

Philip Morris acentúa la guerra del tabaco y baja precios de nuevo
Philip Morris acentúa la guerra del tabaco y baja precios de nuevo

Además de la rebaja en el precio de la cajetilla de Marlboro, el movimiento a la baja afecta a Chesterfield que costará 3,50 euros, frente a los 3,70 euros actuales; y L&M pasará de 3,40 a 3,30 euros.

La filial española de la multinacional estadounidense estrecha así el diferencial de precios que tradicionalmente ha existido en el mercado del tabaco español y sitúa Marlboro, su marca premium, a solo 50 céntimos del umbral de rentabilidad, que en España en estos momentos se sitúa en 3,30 euros por cajetilla, según el consenso de la industria

Los medios consultados señalan que el objetivo último de esta agresiva estrategia por parte de Philip Morris y el resto del sector podría ser que el Gobierno modifique la estructura fiscal del tabaco, en un movimiento similar al de 2006.

La multinacional acaba con el estatus de precios que reinaba en el sector

Entonces, ante la oleada de sucesivas bajadas del precio del tabaco por parte de los principales fabricantes de tabaco, el Ejecutivo impuso un impuesto mínimo para evitar que las marcas baratas fueran excesivamente accesibles.

La revisión al alza del impuesto mínimo es una de las demandas de los fabricantes de cigarrillos en España, aunque desde su creación solo se ha producido en dos ocasiones, una en noviembre de 2006 y otra en junio de 2009.

Con esta medida, los fabricantes de marcas prime sufrirían menos presión por parte de los fabricantes low cost, que han aprovechado para elevar su cuota de mercado en los últimos tiempos.

La ministra de Economía, Elena Salgado, aseguró la semana pasada que se mantendrá expectante sobre "cómo se desarrollan las cosas en las próximas semanas", pero insistió en que por el momento no hay ninguna decisión de ese tipo ni tomada ni planteada". Los estanqueros, por su parte, se consideran "víctimas" de la situación y han manifestado su "profundo malestar y preocupación" por la inestabilidad del mercado.

Tercer recorte

Estos cambios de tarifa, los terceros comunicados por el grupo al Comisionado para el Mercado de Tabacos en menos de un mes, entrarán en vigor con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), previsiblemente este miércoles.

Desde Philip Morris explican que se trata de una "reacción de carácter competitivo a los recientes movimientos del mercado", con la que busca "exclusivamente" defender su cuota de mercado "en un contexto de mercado deteriorado".

Agresividad

"Una vez más, reaccionamos a la agresiva política comercial de la competencia para defender nuestra cuota de mercado", apunta el director de asuntos corporativos de la filial española del grupo tabaquero, Hernán Irigoyen.

El movimiento de Philip Morris se produce una semana después de que Altadis decidiera bajar sus principales marcas para proteger su competitividad ante "el agresivo movimiento de precios realizado por uno de sus principales competidores", lo que propició que British American Tobacco (BAT) se sumara a la batalla y arrastrara igualmente a Japan Tobacco International (JTI).

Ayer la pelota estaba de nuevo en manos de Altadis y su matriz Imperial, BAT y Japan Tobacco, quienes apresuradamente, y a pesar de que algunas aseguraban que "nos esperábamos un movimiento como este e incluso prevemos otro posterior", comenzaron a hacer números para modular la respuesta. Sus balances, sus cuentas de resultados y su estructura empresarial en España está más en cuestión que nunca.

"Contestar es ya casi imposible"

"Intentar mantener los diferenciales de precios que existían en la industria entre la marca más cara y la gama de precio más barato es ya casi imposible sin entrar en pérdidas". La frase es de un alto ejecutivo de una compañía tabaquera que pidió ayer mantener el anonimato.

"Philip Morris se ha empeñado en cambiar el statu quo de la estructura de precios que existía en España para recuperar sus cuotas de mercado. Y la pelea ha llegado a un punto en el que ya el resto del sector no puede defenderse. Nos han dado, hemos respondido y nos han vuelto a dar. En este momento estamos ante un dilema, si bajamos y Philip Morris insiste en su pinza de precios y vuelve a bajar por cuarta vez, ya no podremos responder porque entraremos en pérdidas".

"Estamos contra las cuerdas y la pelea ya solo puede pararla el árbitro con un cambio radical de la estructura del impuesto del tabaco en España. Y aun así, nada volverá a ser igual en el mercado. Estamos perdiendo todos; el que pega, los que nos defendemos y los que nos miran".