Cierre de sesión

Camino a ninguna parte

Pese a las buenas maneras que se apuntaban en la apertura, cuando el sectorial de materiales básicos y algunas de las utilities alemanas tiraban del pelotón, todo ha quedado en nada.

Hemos dado muchas vueltas, pero al cierre no hemos ido a ningún lado atenazados por lo de siempre. Por un lado, la ceremonia de la confusión en la que se mueve Grecia, y por otro el miedo a que la economía de EEUU tenga problemas, tras una serie muy larga de malos datos.

Además, desde el punto de vista técnico hay que andarse con cuidado. Es importante estar atentos en ver si, en lo que queda de sesión en EEUU, cae o no el muy importante soporte de 1.290 en el futuro del mini S&P 500.

Hay muchos operadores que creen que si finalmente ese soporte no pudiera resistir podría irse a 1.250 arrastrando a las bolsas europeas a una caída extra importante. En días como este, donde hemos dado muchísimas vueltas, posiblemente los únicos que ganen dinero sean las maquinitas de alta frecuencia.

Cualquier irregularidad en el precio en el tick a tick, que sea reconocida por el programa como un modelo que ya ha sucedido otras veces, ejecutará una orden de compra o venta en un ordenador que estará siguiendo miles de acciones a la vez, o todos los mercados de futuros del mundo. En un milisegundo pueden entrar decenas de operaciones, y al milisegundo siguiente deshacerse muchas de ellas, u otras que ya estaban dentro.

La velocidad que exige esta operativa es tan grande, que Reutersdecía que había empujones por instalar servidores de los grandes operadores del mercado lo más cerca posible de los servidores centrales de los mercados oficiales. La razón es muy sencilla, si el servidor está pegado se tardará menos que si va de una ciudad a otra, aunque hablemos de cantidades de tiempo muy muy pequeñas, y por supuesto muy por debajo de un milisegundo. El director del Philadelphia Stock Exchange así lo reconocía.

Esta operativa ahora mismo es motivo del trabajo en la mayoría de bancos, en silencio y sin que se entere nadie, y esta es la operativa que está llevándose más de la mitad de todo el gigantesco volumen del NYSE. Se está comiendo al mercado, es imparable, y eso que en agosto de 2008 hubieron algunos sustos como antes comentaba y como es completamente inaccesible para ya no sólo el pequeño inversor sino para casi todo el mundo, ha abierto de manera gigantesca la fosa entre leones y gacelas. Ahora sí que se nos escaparon de nuevo.

Hay algoritmos muy conocidos en el mundillo, como el algoritomo guerrilla de Credit Suisse programado para hacer que la orden sea indetectable ni llamativa en su ejecución e incluso hay un algoritmo llamado sniffer que rastrea los mercados buscando pautas de conducta de los algoritmos de ocultamiento intentando descubrir bancos que estén dentro y por supuesto actuándoles a la contra.

Esta operativa, que día a día gana adeptos, porque gana dinero y amortiza muy bien sus costes, puede estar cambiando de abajo a arriba el mercado tal y como lo hemos conocido hasta ahora. Es más que posible que cada vez sea más difíciles asistamos a períodos volátiles sostenidos, ya que la inmensa mayoría de estos programas tienden a entrar a la contra, en cuanto detectan una irregularidad intentando especular con su vuelta a la media, lo que aplana todo mucho. Además provocará que los mercados se muevan de forma diferente a partir de ahora, sin parangón con lo que habíamos visto hasta ahora lo que dificultará el trading.

Lo que está claro, sin ningún género de duda, es que la fosa entre los leones y las gacelas se ha agrandado y a partir de ahora vamos a tener que contar con este factor. Un inversor pragmático igual podría pensar que si no puedes con tu enemigo únete a él, suscribiendo hedges que siguen estas tácticas totalmente fuera de nuestro alcance, al menos para una parte de su cartera, la mayoría de hedges que siguen esta táctica suelen hablar de "arbitraje estadístico" en sus folletos y suelen cobrar altas comisiones. Lógico, uno mismo no puede disponer de la tecnología para llevarla a cabo. A mí este es un tema que me preocupa, me parece como cuando los ordenadores intentan jugar con humanos al ajedrez, con la diferencia que aquí encima nos jugamos el dinero...