Espumosos

Los champagnes más reales

2010 es un año de bodas reales. Si en abril los británicos celebraron la unión del Príncipe Guillermo y Kate Middleton, Mónaco se convertirá en julio en centro de todas las miradas con el matrimonio de Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock. Para tales brindis reales, estos han sido los champagnes elegidos.

Pol Roger, el favorito de Winston Churchill
Pol Roger, el favorito de Winston Churchill

Perrier-Jouët: Un símbolo de elegancia y distinción, la firma ha sido la elegida por el Príncipe Alberto para celebrar su boda con Charlene Wittstock. Los novios brindarán con el exclusivo Perrier-Jouët Belle Epoque. Las botellas de la cosecha de 2002 han sido decoradas con elementos que recuerdan los años dorados del Art Nouveau.

Perrier-Jouët es un clásico del tradicional Baile de la Rosa anual del Principado y ha sido durante diez años el champagne oficial.

Su precio: 90 euros aproximadamente la botella de Perrier Jouët Belle Epoque 2002 75cl

Pol Roger: Esta Masion fue elegida para el enlace de la boda de los actuales duques de Cambridge. En este caso se optó por champagnes de añadas especiales entre los que destacan Pol Roger Brut Réserve, Pol Roger Pure y Pol Roger Rich.

Se trata de una bodega muy conocida en Reino Unido y entre sus fieles destaca Winston Churchill. A diferencia de la familia real de Mónaco la realeza británica no siempre ha apostado por Paul Roger. De hecho, en la boda entre el príncipe Carlos y Diana Spencer el champán elegido fue el Bollinger, que entre sus enseñas más destacadas cuenta con "Spécial Cuvée" y "La Grande Année".

Su precio: la botella de Brut cuesta unos 29 euros

Curiosidad: es el favorito de James Bond y aparece, junto al inseparable Martini, en cintas como Vive y deja morir o Castino Royal.

Mercier: Esta bodega francesa fue la elegida en el enlace de Federico de Dinamarca y la australiana Mary Donaldson, que pudieron disfrutar de su propia añada, la 'Mercier Cuveé Frederik & Mary'.

El precio de la botella de Cuveé ronda los 26 euros.

En España se apuesta por el anonimato

En las bodas de la familia real española el champagne deja paso al cava en los brindis y se busca el anonimato de las bodegas. De esta forma, es el Consejo Regulador del Cava el que se ha encargado en los últimos enlaces de seleccionar entre todas las bodegas presentadas a un concurso a la elegida. Los cavas premiados acceden a llevar una etiqueta conmemorativa neutra, con el emblema de la Casa Real, para evitar así que pueda alardear de ser el elegido en un evento real.