Por lo menos, 32 nuevos establecimientos

Meliá abrirá un nuevo hotel cada dos o tres semanas en los próximos dos años

Meliá Hotels International estrenó hoy en la bolsa de Madrid su nueva marca corporativa que reemplaza a Sol Meliá, más acorde con su ambicioso plan de expansión internacional, con el que aspira a posicionarse a medio-largo plazo entre los diez primeros grupos hoteleros del mundo.

Para 2011 y 2012, Meliá ya tiene firmada la incorporación de 32 nuevos establecimientos, aunque su número podría ser incluso mayor, dado que en los cinco primeros meses del año la cadena ya ha abierto cinco hoteles, indicó hoy su consejero delegado, Gabriel Escarrer.

El directivo explicó que la compañía presentará a finales del presente ejercicio un plan estratégico para el período 2012 y 2014, de entre cuyos objetivos resaltó la expansión en los mercados emergentes, especialmente en Latinoamérica -Brasil, México y el Caribe- y en la región Asia-Pacífico, sobre todo en China y el sudeste asiático.

El ritmo de aperturas será de un establecimiento cada dos o tres semanas y el 91 % de nuevos hoteles operará fuera de España y el 87 % será de sus marcas "premium" como Paradisus o Meliá.

Asimismo, el 80 % serán contratos de gestión, teniendo en cuenta que la cadena ha optado por las fórmulas de baja inversión y aunque lo peor de la crisis ya ha pasado, Escarrer considera que la cadena debe seguir siendo "extremadamente conservadora".

Aunque la mayoría de sus nuevas aperturas tendrá lugar fuera del país, Meliá sigue apostando por el mercado español, lo que muestra la creación de 350 nuevos puestos de trabajo en el último año, a pesar de la crisis.

No obstante, el peso de España en el Ebitda (beneficio bruto de explotación) del grupo ha pasado de representar entre el 43 % y el 44 % en 2008 a situarse entre el 22 % y el 23 % actualmente.

Para crecer en Estados Unidos y China, las alianzas estratégicas que mantiene Meliá con el gestor hotelero estadounidense Wyndham y el grupo turístico chino Jin Jiang han sido fundamentales, dada la complejidad de ambos mercados, pero en el resto del mundo Escarrer cree que la cadena española puede ir avanzando por su cuenta.

Escarrer matizó que se trata de alianzas comerciales y que su compañía no vislumbra un intercambio de accionariado, como ha hecho recientemente su competidora NH con el grupo turístico chino HNA.

En cuanto a la desinversión, Meliá no prevé desprenderse próximamente de ningún activo, ya que sólo recurre a ello para asegurar sus compromisos financieros y actualmente los tiene garantizados para los próximos 18 meses.

En este sentido, destacó que los activos de la cadena suelen tener una edad de 22 años, por lo que cada vez que se venden se ponen en valor unas plusvalías muy importantes y, además, menos del 20 % de sus establecimientos en propiedad cuenta con hipotecas.

El cambio de marca supone un salto cualitativo que Meliá ha querido dar tras la peor crisis del sector turístico vivido en sus 55 años de experiencia y de la que ha salido reforzada, con un punto de mira más alto.

La elección de la marca Meliá Hotels International se debe a que es la más representativa del grupo -implantada en 123 hoteles de sus 350 hoteles y que representa el 61,2 % del Ebitda-, y de mayor reconocimiento internacional.

Escarrer, que protagonizó el toque de la campana de apertura de la sesión bursátil en la jornada en la que ha empezado a cotizar la nueva marca, bajo el "ticker" MEL, recordó que los títulos de la cadena se revalorizaron en bolsa un 38,5 % en 2009, un 18 % en 2010 y un 25 % en lo que va de año.

Además, de sus diez inversores institucionales más representativos, nueve llevan más de dos años en su capital y cinco han ampliado su participación, subrayó.