Baja su rating tres escalones

Moody's equipara a Grecia con Cuba

Las dudas existentes sobre la economía griega, el incumplimiento de los objetivos de déficit y de consolidación presupuestaria fueron los motivos esgrimido Moody's para rebajar el rating de Grecia tres escalones, pasando de B1 a Caa1.

La nueva decisión de la agencia de calificación supone equiparar al país heleno con Cuba. Tras la revisión, la deuda helena se encuentra siete escalones por debajo del bono basura. Sin embargo, Moody's no se conformó con la nota otorgada sino que además la sitúa es perspectiva negativa, es decir, no descarta nuevos recorte en el largo plazo.

La agencia continúa así la senda marcada en el mes de mayo por Fitch y S&P. Anteriormente ambas agencias rebajaron el rating tres y dos escalones, respectivamente.

Moody's cree que el país no podrá estabilizar su deuda sin una reestructuración. De hecho, ayer comenzaron a correr los rumores sobre una suave reestructuración, algo que Bruselas venía desestimando desde hacía tiempo. No obstante, la agencia considera que esto acabará sucediendo.

La nueva nota supone considerar que las posibilidades de que Grecia acabe cayendo en una quiebra son del 50%. Prueba de ello es que en un horizonte de inversión de cinco años solo la mitad de los clientes que se encontraban en esta situación consiguieron evitar el default según indica la compañía en un comunicado.

Vicent Truglia, director gerente de investigación económica global de Granite Springs Asset Management, considera que el nuevo rating causará problemas porque muchos inversores no autorizarán a mantener una deuda con una calificación tan baja.

El anuncio de la nueva rebaja se produce en un momento de especial relevancia. Algunas voces apuntan a que el acuerdo entre la Unión Europea, el FMI y Grecia, necesario para evitar el impago se encuentra próximo. El nuevo rescate incluiría, además de la ayuda adicional, medidas de austeridad y la participación del sector privado. Ante esto, Moody's cree que la intención de los bancos en una futura reestructuración es una de exigencias de la UE y el FMI para que sigan prestando ayuda económica.

Las reacciones del ejecutivo heleno no se hicieron esperar. Ayer por la noche el ministro de Finanzas insistió en que continuarán con el programa de austeridad y privatizaciones y reprochó a la agencia dejarse influenciar por las noticias que dan los medios extranjeros.