El presidente de France Télécom impone un nuevo objetivo

Orange tiene una meta: desplazar a Vodafone y ser la segunda 'teleco' española

Orange ha presentado en París su plan estratégico hasta 2015 y una de sus metas es convertirse en la segunda operadora en España.

Los responsables de Orange, la filial española de France Télécom, tienen trabajo por delante. Si pensaban que después de dar la vuelta al negocio nacional, de convertir caídas constantes de ingresos en subida de la facturación y de recuperar el favor de los clientes iban a poder tomarse un respiro se equivocaron radicalmente.

De hecho, la encomienda que tienen por delante es incluso más complicada que la tarea de recuperación que han dejado atrás. El mandato viene del presidente y consejero delegado de France Télécom, Stéphane Richard, y consiste en convertir a Orange en la segunda operadora española, en la número dos solo por detrás de Telefónica, en 2015. Así lo ha dicho en la presentación a inversores realizada este martes en París.

En estos momentos, Orange es la tercera operadora nacional por ingresos. En teoría, solo tiene que adelantar un puesto, pero es más complicado de lo que parece. Vodafone es la operadora a batir y entre ellas hay más de 2.200 millones de euros de facturación de distancia. Vodafone tuvo el año pasado unas ventas de 6.040 millones de euros, frente a los 3.816 millones de Orange, así que tendría que disparar casi un 60% su facturación (y que Vodafone se mantuviera estancada) para alcanzar a su rival.

Por número de clientes, Orange está por detrás de Vodafone en móvil y de Ono en banda ancha, pero su diferencia de facturación con esta última es muy elevada.

Richard no dijo cómo iba a conseguir Orange su nuevo reto, pero la consigna mundial es aumentar las inversiones en el futuro más inmediato para contar con las mejores redes de banda ancha móvil y fija.

Las mayores inversiones de France Télécom llegarán entre 2011 y 2013, cuando los desembolsos totales ascenderán a 18.500 millones de euros en el acumulado. En 2014 y 2015 la inversión se estabilizará. Gracias a este impulso, el crecimiento, que será limitado hasta 2013, tomará fuerza y se asentará hasta 2015, según las previsiones.