La compañía niega trabas a la distribución de carburantes

La limitación de velocidad ha afectado a la demanda de carburantes, según CLH

La limitación de la velocidad máxima autorizada a 110 kilómetros por hora en autopistas y autovías ha tenido ya efecto sobre la demanda de carburantes. El presidente de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), José Luis López de Silanes, ha explicado hoy que la reducción de límites aprobada en marzo por el Gobierno es uno de los factores que explican la importante caída de la demanda de gasóleos y de gasolinas que se registra en los últimos meses.

El presidente de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), José Luis López de Silanes, no ha cuantificado el efecto de la limitación, que se añade a la disminución del consumo por la crisis y por la subida de los precios de los carburantes. En los tres primeros meses, según datos de CLH, la demanda de gasolinas ha caído un 9%, mientras que la demanda de gasóleo ha disminuido un 5,8%. Son datos que mantienen la tendencia registrada en el año 2010, cuando la demanda cayó un 5,6% en gasolinas y un 0,3% en gasóleos. El desplome de la demanda no afecta, sin embargo, a los carburantes para la aviación, que en 2010 crecieron un 3,6% y hasta marzo, un 10%.indicó que CLH está actuando de manera correcta y que España tiene la red de logística de hidrocarburos "más abierta y transparente de Europa", lo que supone para el país "un gran activo estratégico".

Respecto a su pleito con la CNC, el directivo ha insistido en que CLH permite a cualquier operador, "pequeño o grande", utilizarlo para que coloque el producto en cualquier punto del país "sin tener que invertir en España", lo que, además, se hace "al mismo precio que cualquier otro operador".

Ante la alusión que hacía el informe de Competencia a la conveniencia de una posible salida de las petroleras del capital de la compañía logística, López de Silanes afirmó que es algo que "no se entiende, porque todas tienen una cuota de mercado mayor a su participación en CLH y por tanto ninguna busca un precio alto de servicio que sirva de barrera a otro".

Además, esta participación es un "impulso" y una "presión" para lograr una mejora de la eficiencia, así como unos precios más bajos, por lo que, a juicio de López de Silanes, "es un factor positivo".