Zapatero dice que un 'esprínter' como él puede recuperar la mayoría

Rubalcaba da el sí al PSOE y acepta la candidatura

El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha dado hoy el sí a la petición que le ha hecho la cúpula del PSOE para que opte a ser el candidato del partido a la jefatura del Ejecutivo en las próximas elecciones generales. Asimismo, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que un 'esprínter' como él puede recuperar la mayoría en los diez meses que quedan.

Rubalcaba ha anunciado esa disposición en su intervención al término del Comité Federal del PSOE que ha aprobado el proceso de primarias, y en el que la cúpula socialista le ha dado su respaldo para que sea el sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero como candidato a la Presidencia del Gobierno.

El vicepresidente, que concurrirá ahora al proceso de primarias con la posibilidad de que sea el único candidato, ha asegurado que ha pensado mucho en este reto y que da el paso tras una reflexión "larga y profunda".

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido que el vicepresidente sea el candidato y ha asegurado que un 'esprínter' como él puede recuperar la mayoría en los diez meses que quedan hasta las elecciones. Zapatero ha pedido "unidad y generosidad" de todos los dirigentes, cuadros y militantes, para respaldar a Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato a las próximas elecciones generales, y "defenderle" activamente.

Ante el Comité Federal del PSOE, máximo órgano de dirección entre congresos, el presidente ha analizado el resultado de las últimas elecciones y expuso el acuerdo alcanzado el viernes con los secretarios generales de todas las federaciones para proponer la candidatura de Pérez Rubalcaba.

Asimismo, el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido su gestión alegando que es lo que necesita la economía española y ha expresado su determinación de agotar la legislatura. En este sentido, ha alegado que las dificultades en el campo financiero siguen ahí, por los problemas de Grecia y recordó que ya nunca más se podrá crecer a costa del crédito exterior como ha ocurrido en los últimos 15 años.

Zapatero ha dado a sus compañeros del Comité Federal una explicación de lo que a su juicio han sido las causas de la derrota. Ha admitido que, aunque eran elecciones municipales y autonómicas, lo cierto es que la situación de crisis que sufre el país y el paro han sido "determinantes y decisivas" y han tenido un "peso" en la elección de los votantes.

En este contexto, ha admitido que la "derrota grave" sufrida es su responsabilidad porque "deriva de la situación de respuesta ante la crisis económica". "No soy persona de excusas, las cosas son así objetivamente", ha señalado.

Sin embargo, ha defendido las decisiones que había tomado y ha querido dejar claro que el resultado electoral no debe cuestionar su trabajo, por que los resultados de este "están por llegar". Ha advertido, en este punto, que esos resultados "tardarán" debido a que la magnitud del cambio que precisa la economía "no permite resultados inmediatos". No obstante, ha recalcado que no haría un servicio a la sociedad ni tampoco al partido si afirmara que el trabajo que ha realizado "no es lo que necesita este país para crear empleo".

Aunque ha querido arrogarse los malos resultados de las elecciones, Zapatero también ha recordado las victorias que ha tenido con él el PSOE. "Seré muy claro, en esta etapa que llevo al frente como secretario general, con un inmenso apoyo, hemos tenido muchas convocatorias electorales", ha recordado. "Hemos tenido victorias muy destacadas, como en 2004, que se produjo después de que el PP hubiera obtenido 10 puntos sobre nosotros".

Zapatero ha admitido que en aquel momento, cuando él llegó a la secretaría general del partido, tenían cuatro años por delante y que ahora tienen diez meses. Sin embargo, ha dicho que en política la clave no es el tiempo sino el proyecto y por ello, ha pedido a su partido que "ponga las cosas en su sitio" y les ha recordado que las victorias que han tenido han sido fruto de la unidad, la cohesión y el proyecto político defendido.

Tras esta argumentación, el jefe del Ejecutivo ha justificado sus decisiones alegando que ha hecho lo que "entendía" que debía hacer ante la grave crisis económica: "tomar decisiones serias y difíciles". "Mi obligación como presidente del Gobierno es que nuestro país pueda defenderse sin ayuda exterior porque esa hipótesis habría sido retroceder décadas y nos llevaría décadas en recuperarlo", ha detallado. Ha explicado, en este sentido, que si España mantiene la capacidad para financiarse por sí misma, la recuperación "llegará antes" y la creación de empleo también.

Ha admitido que él sabía que estas decisiones "duras y difíciles" que adoptó "podían costarnos serias consecuencias electorales". Sin embargo, ha insitido en que "tenía que tomarlas". En este punto, ha recordado su afirmación de hace un año que "ahora todos entenderán" cuando dijo que iba a tomar las decisiones que tenía que tomar por el país, "costara lo que costara y me costara lo que me costara".

Mantener la misma política de reformas

Zapatero ha explicado también que ha tratado de mantener, a la vez que los sacrificios, las medidas de protección social, pero ha insistido en la necesidad de mantener la misma política llevada a cabo hasta ahora contra la crisis porque "las dificultades aún no han desaparecido por la situación de Grecia" y "queda mucha tarea por hacer".

Por este motivo, ha precisado que "hay que estar con la guardia muy alta, vigilantes y cumpliendo con los compromisos adquiridos" ya que la "tarea es hercúlea".

Se trata, ha dicho , de pasar de una economía que necesitaba un volumen "insostenible" de crédito exterior para a una que genere el producto interior bruto suficiente para ese crecimiento. "Nunca más podremos vivir de un crecimiento sostenido en el crédito exterior, tenemos que hacer que la economía se sostenga en nuestras propias fuerzas y capacidad productiva".

Y para esa "tarea hercúlea estamos dando los pasos", ha aseverado, pero ha recordado que el endeudamiento y la baja productividad se arrastra desde hace 15 años, 12 antes de que estallara la crisis y por ello es necesario un periodo de tiempo "razonable" para lograr "revertir la situación".

Toda esta argumentación le ha servido a Zapatero para explicar que de ahí viene su "determinación de completar la tarea y por tanto la legislatura". "Esa tarea responde al interés general" a mantener la "estabilidad financiera y la recuperación del empleo", ha finalizado.