El piloto puede llegar a pagar más de 14 millones anuales al fisco

Hacienda celebra la vuelta de Fernando Alonso a España

Fernando Alonso, preparando el GP de Mónaco el 26 de mayo de 2011
Fernando Alonso, preparando el GP de Mónaco el 26 de mayo de 2011

Fernando Alonso regresa a España. La noticia avanzada por el tabloide inglés The Mirror ha sido celebrada por el pueblo asturiano. Y también, y casi con mayor motivo, por Hacienda, que ve cómo un valioso contribuyente volverá a tributar en España después de residir los últimos cinco años en Suiza, un auténtico paraíso para los deportistas, artistas y ejecutivos adinerados.

Según la publicación especializada Business Book GP, el asturiano gana 30 millones de euros anuales, sin incluir los ingresos de publicidad. Si esa cifra es cierta -ni el piloto ni Ferrari se han pronunciado al respecto- el asturiano pagará a Hacienda 14,5 millones de euros por IRPF.

Alonso ha decidido volver en el año en que entra en vigor el incremento fiscal aprobado por el Gobierno a las rentas altas. Además, el Ejecutivo de Asturias, territorio en el que residirá, también incrementó el tramo autonómico del IRPF. Así, Alonso aplicará un tipo del 48,5% cuando un año antes hubiera tributado al 43%.

Asalariado o autónomo

En cualquier caso, el secretismo en torno al sueldo y contrato del asturiano, que acaba de ampliarse hasta 2016, impide realizar un análisis más atinado. De hecho, si Alonso tributara como simple asalariado -algo improbable ya que encarecería su nómina- en lugar de hacerlo como profesional independiente, Ferrari aplicaría una retención en origen. Ello supondría que una parte del IRPF -en torno al 25%- se quedaría en tierras italianas.

Por otra parte, Alonso también recibe beneficios por ceder su imagen a empresas. Con carácter general, esos ingresos deben considerarse como rendimientos de capital mobiliario o de actividades económicas y tributar al tipo marginal. Sin embargo, como indica Félix Plaza, de Garrigues, en el libro Fiscalidad internacional de los deportistas, "desde hace unos años se ha generalizado en España la utilización de sociedades para la explotación de los derechos de imagen". En esos casos, se tributa por el impuesto de sociedades, a un tipo del 30%. En cualquier caso, suele ser habitual que estas empresas se ubiquen en territorios de baja tributación. Por ejemplo, Irlanda aplica un gravamen del 12,5%, una cifra más propia de un paraíso fiscal que de un Estado de la UE.

Si bien la marcha de Alonso a Suiza fue muy critica, incluso la Organización de Inspectores de Hacienda pidió en 2007 que se impidiera a los deportistas con residencias en paraísos fiscales representar a España en competiciones internacionales, el piloto no ha incumplido ninguna ley.

Más de 183 días

En el momento en que Alonso adquirió una vivienda en Suiza abandonó la condición de residente español ya que no cumple la condición de permanecer más de 183 días en España. Es la ventaja que tienen los deportistas como Alonso frente a los futbolistas. Al viajar durante la mayor parte del año no tiene problemas para fijar su residencia en el país fiscalmente más atractivo.

A pesar de que Alonso seguirá viviendo la mitad del año fuera de España, el hecho de establecer su primera vivienda en Asturias indica que "su centro de intereses vitales" está en España y, por tanto, aquí pagará los impuestos.

En Suiza, no es lo que ganas, es lo que gastas

Cuando se conoce el sistema tributario suizo, se comprende el porqué tantos deportistas -Fernando Alonso, Michael Schumacher o Dani Pedrosa- han elegido el país alpino para vivir.

El sistema tributario suizo no dista mucho del español y en ciertos cantones incluso se paga un tipo superior que en España. Sin embargo, la legislación contempla un régimen especial hecho a medida para deportistas. Los residentes extranjeros que no trabajen en el país pueden acogerse al denominado sistema lump-sum, que deja exentos todos los rendimientos logrados fuera de Suiza. A cambio, pagan un impuesto en función de los gastos. Es decir, la factura fiscal no guarda relación con los ingresos. Con carácter general se tiene en cuenta el precio de la vivienda o del alquiler para determinar la base imponible sobre la que se aplican los tipos del IRPF vigentes en el cantón. En la práctica, los extranjeros acogidas a ese régimen pagan unos impuestos muy por debajo de los que abonarían al fisco en cualquier otro país europeo. Y la factura fiscal resultante no guarda relación con el salario e ingresos obtenidos. Si ello no fuera bastante, las inversiones realizadas a través de un banco suizo están exentas de impuestos.

Por otra parte, existe competencia entre los cantones para atraer a personalidades adineradas y pugnan por ofrecer las mejores ventajas fiscales. Alonso, en 2006, se mudó al cantón de Vaud, uno de los territorios que más incentivos tributarios ofrece. Más de la mitad de los contribuyentes que aplican el sistema lump-sum residen en Vaud. El cantón de Zúrich, en cambio, eliminó recientemente este sistema fiscal por considerarlo discriminatorio. Ningún otro territorio ha seguido sus pasos.