No agravansu insolvencia

La administración concursal de Martinsa detecta actuaciones irregulares

La administración concursal de Martinsa-Fadesa ha detectado algunas actuaciones irregulares en la inmobiliaria, que sin embargo no han contribuido a agravar su insolvencia y no pueden justificar que se considere a su presidente, Fernando Martín, culpable del concurso de acreedores.

En el informe presentado ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña, la administración concursal destaca que, tanto en el período en el que Fadesa estuvo controlada por Manuel Jove como tras su fusión con Martinsa, "se incumplió la obligación legal de constituir aval bancario" para proteger las cantidades adelantadas por algunos compradores de viviendas proyectadas o en curso.

Según fuentes jurídicas consultadas hoy por Efe, en total se han contabilizado 1.823 operaciones de venta de viviendas que no cuentan con el preceptivo aval, por un importe de 135,34 millones de euros.

A pesar de tratarse de una cantidad importante, los administradores concursales creen que esa actuación no puede enmarcarse dentro de los supuestos para considerar que existan culpables del concurso de acreedores de Martinsa-Fadesa, ya que "no suponen una distorsión patrimonial ni fueron causa agravante de la situación" de insolvencia de la compañía.

Los avales son importantes porque garantizan que, en el caso de que la construcción de las viviendas no llegue a buen término, se devolverá a los compradores el dinero adelantado, más los intereses correspondientes por las entregas a cuenta.

La administración concursal -compuesta por Antonia Magdaleno, Antonio Moreno y Angel Martín Torres- también pone de relieve otras actuaciones perjudiciales para clientes, como la falta de cancelación de hipotecas al promotor por valor de 684.000 euros, pese a que la compañía había recibido el importe correspondiente de los compradores o de sus entidades financieras.

Entre otras operaciones irregulares, el informe incluye la dudosa contabilización de determinadas compraventas de suelo por un valor de 23,16 millones de euros, equivalentes al 0,3 por ciento de los activos totales de la compañía.

No obstante, la administración concursal considera que su importe es "inmaterial para entender que haya generado o agravado" la insolvencia de Martinsa-Fadesa, igual que una operación que no se registró en la contabilidad de la compañía, por importe de 12,5 millones (el 0,17 por ciento del total del activo).

El informe de los administradores concluye que no existen culpables del concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) de Martinsa-Fadesa, que se generó por una crisis inmobiliaria sobrevenida y desconocida cuando ambas compañías acordaron su fusión, en la última parte de 2006.

En este sentido, arremete contra el antiguo propietario de Fadesa, Manuel Jove, por haber solicitado que se declarase culpable a Fernando Martín y se le condenase a pagar 1.870 millones por los daños y perjuicios causados a la compañía con su actuación (la arriesgada financiación que concertó para que Martinsa comprara Fadesa, la retribución desmesurada o la venta a pérdida de activos).

"Subyace cierto aire de desquite en el escrito de calificación" de Jove, señala el informe, que recuerda que la financiación contó con el "beneplácito" de la banca y fue públicamente conocida a través de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Respecto a las altas remuneraciones percibidas por Martín tras la fusión, la administración concursal señala que pueden merecer un "reproche moral", igual que la que recibió el propio Jove o su equipo.

Los administradores concursales también justifican las ventas de activos por debajo de su valor contable, que encuadran dentro de la estrategia generalizada del sector por conseguir liquidez a toda costa.