Las redes sociales se han convertido en un importante canal de comunicación política

Las elecciones municipales 2.0

La importancia que las diferentes redes sociales han ido adquiriendo en los últimos tiempos se ha hecho presente en la actual campaña electoral de cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo domingo. El 83% de los candidatos tiene un perfil en Facebook o Twitter.

Los políticos españoles, según un estudio elaborado por la agencia Ketchup Pleon, prefieren Facebook a Twitter, tan sólo el 58% utiliza la web de microbloging. Los candidatos buscan el voto de los jóvenes y de los indecisos a través de las redes sociales.

El estudio no se basa en las elecciones municipales y autonómicas de 2011 sino en las elecciones generales de 2008, los diferentes partidos políticos hicieron uso de herramientas virtuales en sus respectivas campañas, a través de vídeos colgados en sus páginas web oficiales y de blogs personales. Sin embargo, se puede decir que es la primera vez que se utilizan las redes sociales, de forma generalizada, en una campaña electoral.

Los expertos opinan que la presencia de los políticos en las redes sociales obedece a razones poco importantes, como puede que está de moda y no hacen de ellas un uso riguroso. Una de las cosas que esperan los ciudadanos usuarios de Facebook o Twitter es que el político "titular" de la cuenta sea el que se encarga de llevarla. Sin embargo, en la mayoría de los casos no ocurre así.

Por ejemplo, Rosa Díez, de UPyD tuvo que cerrar su cuenta en Twitter tras las críticas derivadas de que actualizara su microblog al mismo tiempo que era entrevistada en directo en televisión descubriendo que no era ella quien tweeteaba. Por eso, hay muchos candidatos que dejan en manos de su equipo el manejo de las redes, como es el caso de Tomás Gómez, candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid por el PSOE.

En el PSOE se maneja un decálogo de buen uso de Twitter para que los políticos no metan la pata. Entres sus medidas más obvias se encuentran la de no contestar a aquellos usuarios que les insultan, o la de no cometer faltas ortográficas o la de no hacer chistes.

Es muy importante que las cuentas en las redes sociales de los políticos se mantengan al día. El séptimo día de campaña electoral se suspende como consecuencia del terremoto en Lorca. María Dolores de Cospedal, candidata a la presidencia de Castilla-La Mancha por el PP, no se da por aludida y, en su blog de campaña publica su agenda del día. Simultáneamente lo publica en Twitter. Horas después rectifican. Parece obvio que la automatización de sus tweets por parte de su agencia de comunicación, le juega una mala pasada.

Los más "2.0"

Esperanza Aguirre, candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por el PP es de las que más número de seguidores tiene en la red. De hecho, tiene más seguidores en Facebook que Mariano Rajoy, presidente de los Populares y es la más activa del PP en Twitter, con más de 1.800 mensajes en pocos meses y más de 6.500 seguidores.

En el PSOE, Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales, con 12.800 seguidores y Patxi López, lehendakari vasco, con 9.200, son los más activos en Facebook. Le llevan escasa ventaja a José Antonio Rodríguez Salas (8.400), alcalde del pequeño pueblo de Jun (Granada) y auténtico líder en el uso de las nuevas tecnologías.

Sin embargo, si hablamos de Twitter, Patxi López tiene más 95.000 seguidores y a pesar de sus obligaciones tuitea desde su propio teléfono casi a diario. Lo hace también de forma cotidiana Esperanza Aguirre y el conseller de Territori y Sostenibilitat, Lluís Recoder, con 3.200 seguidores, y, desde hace menos tiempo, el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara.

En el Congreso, la más veterana en el uso de las redes es Lourdes Muñoz, portavoz socialista para la sociedad de la información.

El caso del socialista José Antonio Rodríguez Salas merece reconocimiento aparte. Su municipio, Jun, de apenas 3.500 habitantes fue el primero del mundo que declaró el acceso a internet un derecho universal en 1999. Diez años antes que Finlandia y once antes que Francia. Y también, fue el primer pueblo de España que realizó una experiencia piloto de voto por internet y por SMS, en 2004.