Productos poco habituales

La concesionaria Audasa lanza un bono al 6% anual con ventajas fiscales

La rentabilidad total es equivalente al 7,68% durante 10 años

En medio de la recalentada guerra de depósitos aparecen productos poco habituales para los pequeños inversores. Autopistas del Atlántico (Audasa), filial de Itínere, vende obligaciones a 10 años que prometen el 6% anual y que tienen grandes ventajas fiscales. Quiere colocar 66,1 millones de euros y tiene de plazo hasta el 25 de mayo.

Audasa, cuyo único negocio es la autopista de peaje entre Ferrol y Tui con 220 kilómetros, ganó 66,6 millones de euros el año pasado, pero necesita colocar las obligaciones para cubrir la amortización anticipada de otra emisión lanzada en 2001.

La emisión actual cuenta con la garantía solidaria de Ena Infraestructuras, que controla el 100% de Audasa, y que explota otras cuatro autopistas. El resultado neto de Ena se situó en 76,9 millones el pasado ejercicio, un 25,4% menos que en 2009.

El arma secreta de esta emisión radica en sus ventajas fiscales. A los inversores solo se les retendrá el 1,2% del importe de los intereses, frente al 19% habitual. Y no solo eso: los obligacionistas se podrán deducir en el IRPF el 24% de los intereses. ¿Pero por qué? Estos bonos gozan de los beneficios tributarios que les concede la Ley de 10 de mayo de 1972 sobre construcción, conservación y explotación de autopistas en régimen de concesión. Los beneficios tributarios se arrastran desde entonces gracias a una norma aprobada en 1978, en plena Transición. Las sociedades que gozaban de esa prebenda a 1 de enero de 1979 la mantienen actualmente.

Al abonar la emisión un 6%, los inversores recibirán 60 euros al año por cada 1.000 y el banco les retendrá 0,72. Pero después Hacienda les descontará 3 euros del IRPF. ¿Cómo funciona? Si los bonos no gozaran de la bonificación, los inversores tendrían que tributar por el 19% de los intereses: los impuestos sobre 60 euros ascenderían a 11,4 euros. Pero se podrán deducir el 24% de esos 60 euros (14,4 euros). Los 3 euros que se ahorraría en impuestos son el resultado de los 14,4 euros menos los 11,4.

Los bonos se pueden comprar en Banco Sabadell, Popular, Caja Madrid y La Caixa. La inversión mínima es 500 euros.

Títulos a largo plazo y sin garantía estatal

La rentabilidad financiera y fiscal de los bonos es del 7,68% anual, notablemente superior a las de los depósitos bancarios, que en los mejores casos prometen entre el 4% y el 4,6% al año en plazos de hasta 24 meses. La diferencia clave está en el plazo. Los bonos de Audasa son a diez años y no existe la posibilidad de amortizarlos anticipadamente.

La única forma de obtener liquidez será vender los títulos en el mercado secundario. Y esto implica que el precio de venta esté sometido a oscilaciones. Los bonos cotizarán en AIAF pero Audasa reconoce que "no es posible asegurar que vaya a producirse una negociación activa en el mercado".

Y al contrario que las imposiciones bancarias, esta emisión no cuenta con la protección de 100.000 euros por titular que da el fondo de garantía de depósitos.