Si no cumple las condiciones del rescate

S&P amenaza con bajar el rating de Portugal

La agencia considera que las medidas del FMI y la UE se ajustan a la calificación BBB, pero cree que aún existen riesgos importantes en su implantación que podrían rebajar la nota aún más.

Un informe de la agencia de rating Standards & Poor's comenta hoy las circunstancias previstas por el programa de ayudas del FMI y la UE planteado para el rescate de Portugal. En general, S&P encuentra consistentes las medidas del plan respecto a la calificación del riesgo a largo plazo efectuada sobre la venta de deuda soberana lusa, y que llegó a situar en BBB. Sin embargo, sigue viendo algunos riesgos importantes que podrían llevarle a empeorar el ya bajo nivel de rating, al borde del "bono basura".

S&P ve suficientes los 78.000 millones de euros a cuatro años, y entiende que la tasa de interés promedio anual de disposición del crédito en el marco del programa va desde el 4,7% al 5,5%. También asume que dos tercios de los ahorros proyectados en el presupuesto de 2012 procederán de los recortes de gastos, que "deberían verse menos afectados por la hipótesis del crecimiento subyacente", mientras que sólo un tercio de los ahorros proyectados en el presupuesto se basarían en medidas de recaudación de ingresos.

Asimismo, concuerda en que los costes adicionales para el apoyo del sistema bancario deberían permanecer por debajo del 3% del PIB. La agencia prevé además que si las exportaciones netas siguen creciendo, probablemente contribuyan significativamente al PIB en 2011, "aunque no lo suficiente para compensar totalmente lo que consideramos como una probable contracción".

Riesgos para el rescate

La entidad estadounidense advierte que la implementación del programa del FMI y la UE puede enfrentarse a tres riesgos principales, que inevitablemente reducirían su calificación. Por un lado, señala la necesidad de un Gobierno por mayoría que sustituya en junio al provisional actual. El resultado probable, subrayan, es todavía incierto. El ajuste de las medidas propuestas requiere de un Ejecutivo fuerte para llevarlas a cabo con la aprobación parlamentaria, considera la agencia.

Por otro lado, S&P cree que la contracción económica de Portugal no será tan severa como prevén los supuestos macroeconómicos del programa. Las condiciones del crédito ya están apretando y pesan sobre el rendimiento del PIB luso. El riesgo en este sentido, comentan, es que el desapalancamiento del sector privado podría acelerarse aún más.

S&P tampoco se cierra a la posibilidad de que los bancos portugueses puedan requerir más ayudas gubernamentales, por encima del 3% del PIB. Las necesidades de capital de los bancos pueden ser más altas de lo esperado, especulan, "debido a una rentabilidad interna más débil de lo esperado o un mayor déficit de las pensiones". Tampoco ven claro si los bancos portugueses serán capaces de presentar al Banco de Portugal los nuevos requisitos de adecuación de capital a finales de 2012 por sus propios medios, "en particular el requisito del 10% de capital básico".