Estimación del Banco de España

El PIB creció un 0,2% en el primer trimestre

La economía española creció un 0,2% en el primer trimestre del año y un 0,7% en tasa interanual, según el último boletín económico publicado por el Banco de España.

De esta forma, la economía creció en tasa intertrimestral lo mismo que avanzó en el cuarto trimestre, mientras que la tasa interanual mejoró una décima.El Banco de España destaca que la economía española siguió creciendo a un ritmo "débil" en un entorno caracterizado por la progresiva recuperación de la economía mundial, pero no exento de la aparición de nuevos focos de incertidumbre.

Según la autoridad monetaria, la ocupación en este periodo registró un nuevo retroceso estimado entorno al 1,3% en términos interanuales, "ligeramente más moderado" que en el trimestre anterior y en línea con la cifra de ocupados de la Encuesta de Población Activa (EPA) para este trimestre.

El dato de PIB del primer trimestre fue resultado de una contribución negativa de la demanda nacional de magnitud similar a la del trimestre precedente y del aumento de la aportación positiva de la demanda exterior, con una contribución de 1,4 puntos.

El Banco de España señala que "dentro de la demanda nacional, la moderada recuperación del consumo de los hogares y el incremento de la inversión en equipo contrarrestaron parcialmente el retroceso de los componentes públicos del gasto, afectados por los planes de austeridad en marcha, y el descenso de la inversión residencial". Igualmetne, todas las ramas productivas no agrarias, excepto la construcción, mostraron ritmos de crecimiento moderadamente positivos, destacando, en particular, el repunte de la actividad industrial.

El gasto de las familias siguió dando muestras de una débil recuperación. "La escasa mejoría en la percepción de los hogares sobre la situación económica general, influida por las dificultades del mercado laboral, el retroceso del valor del patrimonio de los hogares y el descenso de su renta están frenando el desarrollo de sus planes de gasto, en un contexto en el que la capacidad de compra de las familias se está viendo mermada adicionalmente

por el repunte de la inflación", explica el organismo gobernado por Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El ahorro se agota y el lastre del ladrillo

El Banco de España advierte que "el colchón que proporciona el ahorro disponible para financiar el consumo se ha reducido considerablemente tras el rápido descenso que registró a lo largo del año pasado". El supervisor estima una tasa de variación intertrimestral del consumo similar a la de los meses finales de 2010, que situaría su tasa de variación interanual en el entorno del 1 %. Cabe esperar que esta pauta de avance moderado continúe en lo que resta de año.

La inversión residencial continuó su trayectoria de corrección, aunque con una intensidad decreciente, estimándose un descenso de su tasa interanual próxima al 9 , frente a la caída del 11,4 % en el último trimestre de 2010. "La culminación del ajuste pendiente requiere que las transacciones de vivienda retomen una senda más nítida de recuperación, algo que podría verse obstaculizado en los primeros meses de este año por el efecto de compras adelantadas al año anterior ante el cambio en el tratamiento de la adquisición de vivienda en el IRPF".

El Banco de España advierte de que "tampoco ayudarán las perspectivas de aumento del esfuerzo financiero que es necesario comprometer para la adquisición de un inmueble, una vez que los tipos de interés han empezado a repuntar". En este entorno de acusada debilidad del gasto de las familias y de endurecimiento de las condiciones de financiación, el endeudamiento de las familias disminuyó un 0,5 % en términos de su tasa interanual en febrero, en buena medida como consecuencia de la pérdida de vigor de los préstamos para adquisición de vivienda, aunque el crédito al consumo también se contrajo.