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Gabilondo vuelve con su proyecto más personal, un programa de entrevistas

Después de más de cuatro décadas en el día a día de la información, de haber vivido "como un monje trapense" y sometido a la dictadura del reloj, Iñaki Gabilondo, a sus 68 años, se siente "libre, liberado" de ataduras y feliz ante su nuevo reto profesional: un programa de entrevistas que emitirá Canal +.

El periodista Iñaki Gabilondo
El periodista Iñaki Gabilondo

El regreso de Gabilondo ante las cámaras de televisión, después de su salida de CNN + a finales de 2010, como consecuencia del cierre de la cadena, tiene ya fecha en el calendario: el miércoles día 18 a las 21:00 horas, cuando se emitirá la primera entrega del que considera su proyecto más personal. Quizá por ello lleva su nombre, "Iñaki".

Gabilondo, que desde que dejó de trabajar no ha parado "de trabajar", bromea, habla con entusiasmo de este nuevo reto profesional, del que dice no será un programa de entrevistas al uso, hechas desde el agobio o el atosigamiento que impone la actualidad. Serán "conversaciones en el límite, golosas, que duren lo que tengan que durar", aunque después, tras la edición, se emitan unos cincuenta minutos.

Esta "mirada diferente al género de la entrevista", que Gabilondo tanto ha cultivado antes en radio y televisión, arrancará con el Nobel Mario Vargas Llosa. "¡A ver si soy capaz -comenta en la presentación del programa- de que me cuente cómo es el proceso de creación!".

Después vendrán la alpinista Edurne Pasabán y su pasión por tocar el techo del mundo, por escalar las montañas más altas del planeta, y la periodista Judith Torrea, premio Ortega y Gasset el año pasado por la valentía de contar en su blog la violencia que tanta vida se ha llevado por delante en Ciudad Juárez, entre otros lugares de México.

Iñaki Gabilondo quiere "temas muy verdaderos, en el límite de la vida" y sentarse ante personas que viven intensamente su existencia. Y cuando se le piden más nombres cita al pintor Antonio López, al ayer político y hoy divulgador científico Eduardo Punset o al escritor José Luis Sampedro, con quien tiene muchas ganas de "conversar despacio y largo, antes de que sea demasiado tarde".

Todo ello en un ambiente relajado, en un plató sin distracciones, con una puesta en escena y una iluminación sobrias, elegantes, "para que la conversación sea la protagonista", aclara.

En el nuevo programa de Gabilondo, a quien "mucha gente" considera "un enfermo de la política, y no lo soy", recalca, si hay un tema que no tiene cabida es precisamente la política. "Nada de política. He hecho demasiadas entrevistas políticas en mi vida. Me gustan, pero estoy un poco empachado, fatigado de que se les buscara siempre un porqué".

No habrá política, pues, pero no descarta entrevistar a políticos ya alejados del poder. Y cita al expresidente brasileño Lula da Silva, o al expresidente del gobierno español José María Aznar, si aceptara una invitación que, de momento, no es más que una hipótesis. Con ambos le gustaría hablar de otras cosas que no sea la política.

Sonríe Gabilondo cuando se le pregunta por su "jubilación hiperactiva". "No ha sido exactamente una jubilación", precisa. Y es que, desde que dejó CNN +, ha escrito un libro, se ha incorporado a varios consejos de administración en la que ha sido su "casa" durante muchos años, Prisa, al consejo asesor del Teatro Real, comenta a diario la actualidad a través de un videoblog en los digitales de la SER y El País,...."No paro. Me lo estoy pasando de cine, haciendo cosas que me gustan mucho", confiesa.

"Ahora el caballo va donde yo quiero", presume quien lleva más de cuarenta años "escuchando a la gente", algo que realmente le fascina. "No falsifico mi interés. Es verdadero", añade este primer espada del periodismo que, sin embargo, no cree en "la aristocracia del periodismo".

"He trabajado muchísimo; tengo podium y pagada la luz hasta el día que me muera. Ahora, en este momento de mi vida, no quería meterme en una máquina trituradora, y sí en un trabajo que me permita vivir". Y lo ha conseguido.