De su voto depende la estrategia a seguir

Los Cosmen deciden en National Express

Los Cosmen deciden en National Express
Los Cosmen deciden en National Express

Ellos tienen la llave. En el grupo de transportes más importante del Reino Unido, National Express, una familia asturiana se ha convertido en el propietario con más poder para decidir sobre el futuro. Los fundadores de Alsa, la familia Cosmen, son el segundo mayor accionista (con el 16,5%) y en su mano está apoyar el cambio de estrategia propuesto por el primer accionista, Elliot Advisors (con el 18,3%), al que se opone la actual dirección.

Para el 10 de mayo se ha fijado la junta anual de este gigante que opera autobuses, trenes y tranvías en Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Portugal, Marruecos y España (donde emplean a 6.800 personas y mueven 1.400 vehículos).

Ese día los Cosmen tendrán que desvelar si cederán o no al cambio de estrategia por el que está apostando el mayor accionista de la compañía que, desde el pasado día 20 cuando aumentó su participación en un 0,5%, ha decidido romper la baraja frente a un consejo al que considera un incómodo compañero de viaje. Elliot ha mandado una carta a todos los accionistas en la que solicita poder de decisión sobre la elección de tres miembros en el consejo, alegando el peso de su participación accionarial. Con este refuerzo se sentirá fuerte para forzar el cambio de rumbo.

Aunque el fondo no ha filtrado pistas sobre su golpe de timón, medios británicos como Financial Times sostienen que prepara la venta de una parte del negocio. También tendría en cartera una fusión con alguno de sus rivales británicos como Stagecoach o First Group. Además, ansía reforzar su posición en Estados Unidos.

Es una estrategia similar a la que practica en otras empresas como la biotecnológica suiza Actelion, donde mantiene un enfrentamiento con el resto de accionistas. En resumen, Elliot presiona para lograr un crecimiento más agresivo, y en esta dinámica no descarta ampliar su perímetro mediante una fusión.

El grupo americano alardea de contar con el apoyo decisivo de los Cosmen. Y en distintos medios se da crédito a esta versión, ya que la segregación de los negocios de National Express es una opción que permitiría a la familia asturiana recuperar el control y la propiedad de Alsa, que vendieron a National Express en 2005. Pero los interesados guardan silencio. Este diario ha contactado con José Cosmen, fundador de Alsa, quien ha declinado hacer comentarios hasta que desvele su posición y el sentido de su voto en la junta de accionistas.

La actual dirección de National Express es más explícita que los Cosmen y ha lanzado una campaña en la que se opone a las intenciones del fondo. Discrepa de la afirmación de Elliot, "quien cree que el grupo no tiene un futuro independiente en sus mercados" y apuesta por la experiencia de National Express en un panorama de transporte de autobús liberalizado en toda Europa.

La junta de accionistas de mayo presenta tantas incógnitas como el futuro de National Express. Juntos, Elliot y los Cosmen, sumarían el 35% de las acciones lo que significa que el grupo que apoya a la actual dirección de la compañía tendría que reunir al menos el mismo número de apoyos para oponerse a los cambios. Elliot, por su parte, necesitará el 50% de los votos para colocar en la cúpula de la empresa a sus tres candidatos. Se espera que el tercer mayor accionista, M&G utilice su 13% para apoyar a la actual directiva, cuyo máximo representante, John Devaney asegura que no apoya los cambios porque "tan solo parecen querer promover objetivos cortoplacistas". Hasta el día 10 National Express estará inmersa en un baile de pactos y presiones cuyo resultado es incierto.